- Abraham Tolosa ganó por tercera ocasión consecutiva la tradicional Maratón del Bananero en Machala.
- El atleta orense recorrió el circuito urbano cargando sobre sus hombros un racimo de banano de 50 libras.
- La competencia deportiva rinde homenaje al esfuerzo físico de los estibadores y trabajadores agrícolas de El Oro.
- El evento formó parte del programa oficial de fiestas cívicas por los 202 años de cantonización de la capital orense.
- Decenas de competidores de diversas haciendas productoras disputaron premios económicos y reconocimientos gremiales.
En el marco de las festividades cívicas de la capital bananera del mundo, el deportista y estibador orense Abraham Tolosa se coronó campeón por tercera vez consecutiva en la tradicional Maratón del Bananero 2026, celebrada este 19 de septiembre de 2026 en las principales calles de Machala. La exigente prueba, organizada por la Alcaldía de Machala con el respaldo del sector agroexportador local, convoca a los mejores exponentes del esfuerzo físico rural para recorrer un trazado urbano cargando a cuestas un racimo de banano con un peso reglamentario de 50 libras (aproximadamente 23 kilogramos).
Resistencia física y homenaje a la identidad agroproductiva
El circuito atlético, con una extensión de cinco kilómetros entre el parque central Juan Montalvo y el paseo cultural Diego Minuche, congregó a más de 60 corredores procedentes de haciendas bananeras de Machala, Pasaje, Santa Rosa y El Guabo. Los participantes compiten bajo condiciones de alta exigencia física, debiendo mantener el racimo equilibrado sobre uno de sus hombros sin utilizar arneses mecánicos ni ayudas externas que amortigüen la carga.
Tolosa completó el recorrido con un tiempo cronometrado de 19 minutos y 42 segundos, desatando la ovación de miles de ciudadanos apostados a lo largo de la ruta. En declaraciones posteriores al cruzar la meta, el tricampeón dedicó su victoria a los miles de campesinos y estibadores que diariamente cargan la fruta en los puertos marítimos para llevar el banano ecuatoriano a los mercados internacionales. El sector bananero, supervisado en sus estándares productivos por el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Ecuador, representa el principal motor económico y generador de empleo formal en la provincia de El Oro.
El banano como símbolo de resiliencia comunitaria
La Maratón del Bananero no constituye únicamente una contienda deportiva singular, sino una manifestación cultural que revaloriza el oficio tradicional del trabajador agrícola frente a la tecnificación industrial. El racimo de banano simboliza la riqueza de la tierra orense y la tenacidad de sus habitantes, virtudes indispensables en momentos donde la provincia enfrenta desafíos climáticos y requiere inversión pública prioritaria, tal como se debate en torno a los recursos mineros cuando el Gobierno exige que las regalías del proyecto Cangrejos se traduzcan en obras para El Oro.
Tradición campesina y legado intergeneracional en El Oro
La preparación de los atletas para la Maratón del Bananero demanda meses de entrenamiento riguroso en las labores cotidianas de corte, acarreo y embalaje en las fincas de la provincia. La técnica para equilibrar el vástago sobre los músculos trapecios mientras se corre a paso firme sobre asfalto requiere una coordinación motriz excepcional que se transmite de padres a hijos en los hogares campesinos orenses.
Dirigentes de la Asociación de Productores Bananeros de El Oro (APBO) entregaron a Tolosa una placa de reconocimiento y un incentivo económico, destacando que el certamen proyecta hacia el ámbito internacional la disciplina, resistencia y nobleza de los hombres y mujeres que sustentan la primera actividad agroexportadora del país.
Asimismo, la articulación de los sectores productivos costeros con las prefecturas y municipios resulta decisiva para proteger la infraestructura vial y los cultivos frente a amenazas climáticas severas, como los planes preventivos en los que la Prefectura del Guayas destina recursos prioritarios para mitigar el fenómeno de El Niño. La jornada en Machala culminó con la premiación oficial a los cinco primeros lugares y una feria gastronómica y folclórica donde el banano ecuatoriano volvió a brillar como el embajador indiscutible de la identidad orense.




