- La Prefectura del Guayas destinó USD 3 millones a obras de prevención inmediata frente a la amenaza de El Niño.
- El monto forma parte de una inversión total de USD 52,77 millones para preparación, respuesta y recuperación en la provincia.
- 223.643 personas están expuestas a inundaciones en 12 cantones catalogados con riesgo muy alto.
- El prefecto Carlos Encalada afirmó que la provincia «pasó ya de planificación a activación».
La Prefectura del Guayas anunció este 18 de septiembre la asignación de USD 3 millones para obras de prevención inmediata ante la amenaza del fenómeno de El Niño, que el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI) prevé que intensifique las lluvias en el litoral ecuatoriano desde noviembre. La medida se suma a un plan provincial más amplio que contempla USD 52,77 millones distribuidos entre preparación, respuesta y recuperación.
Doce cantones en riesgo muy alto
El organismo identificó 12 cantones con riesgo muy alto de inundaciones: Juján, Balao, Colimes, Daule, Guayaquil, Milagro, Naranjal, Salitre, Samborondón, Yaguachi, Santa Lucía y Simón Bolívar. En conjunto, 223.643 guayasenses están expuestos a los efectos de las crecidas previstas para los próximos meses.
«Guayas tiene puestas las botas, nosotros estamos trabajando. Pasamos ya de planificación a activación», declaró el prefecto Carlos Encalada al detallar las acciones en marcha.
Obras en ejecución y maquinaria desplegada
La Prefectura reportó 364 requerimientos de obras de prevención actualmente en ejecución, entre ellas la limpieza y desazolve de 275 kilómetros de cauces para evitar desbordamientos. El plan incorporó además 135 equipos de maquinaria pesada y 550 toneladas de estructuras Bailey destinadas a 13 sitios críticos donde se prevén cortes de vías.
En paralelo, la institución capacitó a 6.300 personas como gestores comunitarios de riesgo, una red que se activa en cada cantón para coordinar evacuaciones y alertas tempranas cuando las lluvias superan los umbrales de emergencia.
Kits humanitarios para atención inmediata
Guayas también acumuló insumos de respuesta rápida: 65.000 kits de primera respuesta humanitaria, 50.000 kits de agua segura, 20.000 kits para dormir y 3.000 kits de higiene personal, listos para distribuirse en los cantones afectados apenas se registren las primeras emergencias.
El fenómeno de El Niño, generado por el calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico oriental, ya afecta a otras provincias del litoral. En Manabí, solo cinco de 22 cantones cuentan con un plan técnico frente a las lluvias previstas, una brecha que expertos atribuyen a la limitada capacidad presupuestaria de los gobiernos locales más pequeños.
Un fenómeno bajo vigilancia regional
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) monitorea la evolución de El Niño en el Pacífico y actualiza periódicamente sus pronósticos climáticos estacionales, que sirven de referencia técnica a los gobiernos locales ecuatorianos para dimensionar sus planes de contingencia. El Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias (SNGRE) coordina a escala nacional la respuesta con las prefecturas y municipios del litoral.
La provincia del Guayas ya había sido señalada previamente como la más vulnerable del país frente a El Niño por concentrar siete frentes de riesgo simultáneos, entre ellos la saturación de alcantarillado urbano en Guayaquil y la crecida de los ríos Daule y Babahoyo.
Coordinación con el Gobierno central
El plan provincial se ejecuta en coordinación con el Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica, que reporta el estado de las cuencas hidrográficas del litoral. La Prefectura no detalló aún un cronograma cerrado de finalización de las obras de desazolve, aunque priorizó los cauces con mayor historial de desbordamiento en episodios anteriores de El Niño, como los ocurridos en 1997-1998 y 2015-2016.
Riesgo económico para la producción agrícola
La zona rural del Guayas concentra buena parte de la producción arrocera y bananera del país, un sector especialmente vulnerable a inundaciones prolongadas. Los gremios agrícolas de la provincia han advertido en episodios previos que las crecidas de los ríos Daule y Babahoyo pueden anegar sembríos completos durante semanas, con pérdidas que luego se trasladan al precio de alimentos básicos en el mercado nacional. Por eso la limpieza de cauces no solo protege a la población urbana: también resguarda la actividad productiva del campo guayasense antes de que lleguen las lluvias más intensas previstas para noviembre y diciembre.




