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Bóveda Global de Semillas de Svalbard custodia 1,4 millones de muestras clave

Entrada exterior de la Bóveda Global de Semillas de Svalbard en el Ártico noruego

Actualizada:

4 min de lectura
  • La Bóveda Global de Semillas de Svalbard custodia más de 1,4 millones de muestras de cultivos de todo el mundo.
  • La instalación subterránea construida en el permafrost ártico solo abre sus puertas blindadas tres veces al año.
  • El depósito actúa como la póliza de seguro definitiva para blindar la seguridad alimentaria frente a catástrofes.
  • Científicos de más de cien países depositan semillas para garantizar la supervivencia de la biodiversidad agrícola.

En el remoto archipiélago noruego de Svalbard, a escasos 1.300 kilómetros del Polo Norte, la Bóveda Global de Semillas custodia el mayor tesoro biológico del planeta: más de 1,4 millones de muestras de semillas agrícolas provenientes de casi todos los países de la Tierra. Conocida popularmente como el «Banco del Fin del Mundo», esta imponente infraestructura excavada en la roca helada solo abre sus compuertas herméticas tres veces al año para recibir nuevos cargamentos de seguridad.

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Fuad Gasi, coordinador de operaciones de la bóveda, explicó en declaraciones recientes que la estricta limitación en las aperturas busca preservar inalterables las condiciones criogénicas del interior. El recinto subterráneo mantiene una temperatura constante de -18 grados centígrados gracias al permafrost natural y sistemas mecánicos de refrigeración redundantes, lo que garantiza la viabilidad germinativa de las semillas durante siglos.

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Arquitectura a prueba de catástrofes y crisis climáticas

La bóveda está diseñada para resistir terremotos de gran magnitud, explosiones nucleares y el eventual colapso de las redes eléctricas mundiales. Si los sistemas de energía fallaran por completo, el frío congelado de la montaña rocosa mantendría las muestras a salvo durante varias décadas. Las semillas se almacenan en paquetes sellados de aluminio de cuatro capas, organizadas en estanterías metálicas dentro de bóvedas herméticas protegidas por múltiples esclusas blindadas.

La misión de Svalbard no sustituye a los bancos de germoplasma locales, sino que funciona como su respaldo definitivo. El caso más emblemático ocurrió durante la guerra civil en Siria, cuando el banco de semillas de Alepo quedó destruido. Gracias a los duplicados resguardados en Svalbard, los investigadores pudieron retirar muestras, multiplicarlas en campos seguros de Líbano y Marruecos, y restituir posteriormente el depósito en el Ártico.

La preservación de recursos críticos ante desastres globales requiere protocolos de respaldo que dialogan con las medidas de protección implementadas en sistemas informáticos y redes de datos para evitar pérdidas irreparables.

Biodiversidad agrícola y soberanía alimentaria global

Frente al cambio climático y la pérdida acelerada de variedades agrícolas tradicionales, la bóveda representa una garantía vital para la adaptación de los cultivos del futuro. En sus galerías reposan desde variedades milenarias de maíz andino y trigo mediterráneo hasta especies silvestres de arroz resistentes a inundaciones y plagas extremas. Esta riqueza genética permitirá a los agrónomos desarrollar cepas más resistentes ante sequías prolongadas o temperaturas extremas.

Gasi enfatizó que la soberanía de las muestras pertenece exclusivamente al país o institución depositante. Ningún tercero puede acceder a las semillas sin la autorización expresa de su dueño original. Svalbard funciona como una caja de seguridad bancaria donde el único beneficiario es el futuro de la alimentación humana.

La infraestructura subterránea de Svalbard fue excavada a más de 120 metros de profundidad en el interior de una montaña de arenisca, aprovechando las capas de permafrost para garantizar una temperatura constante de conservación de -18 grados centígrados. Esta configuración geológica permite mantener la viabilidad biológica de las semillas durante décadas, incluso ante fallos prolongados en el suministro de energía eléctrica. El Crop Trust y el Gobierno de Noruega supervisan periódicamente la estabilidad térmica del recinto frente al incremento de las temperaturas en el Ártico.

Información técnica detallada sobre el catálogo de depósitos se encuentra disponible en la web oficial de Crop Trust y a través del Nordic Genetic Resource Center (NordGen), entidades coadministradoras del recinto ártico.

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