- El SRI subastará 5 vehículos embargados por deudas tributarias pendientes.
- Los precios base van desde USD 5.182,88 hasta USD 11.397.
- Las subastas en Quito serán el 17 y 18 de septiembre; en Santo Domingo, el 25 de septiembre.
- Los postores deben consignar un depósito del 20% del valor base antes de pujar.
El Servicio de Rentas Internas (SRI) subastará cinco vehículos embargados a contribuyentes con deudas tributarias pendientes, dentro de un proceso de ejecución coactiva que busca recuperar valores adeudados al fisco. Los vehículos, que incluyen automóviles, jeeps y un furgón, saldrán a remate con precios base desde USD 5.182,88, en jornadas programadas en Quito y Santo Domingo durante septiembre.
Los cinco vehículos y sus precios base
El listado incluye un Jeep Honda 1998, con precio base de USD 5.182,88, que se subastará en Quito el 17 de septiembre; un Chevrolet Grand Vitara 2015, con base de USD 10.205,10, también en Quito el mismo día; un Hyundai Santa Fe 2007, con base de USD 7.825,50, programado para el 18 de septiembre en Quito; un furgón Chevrolet 2007, con el precio base más alto del listado, USD 11.397, también el 18 de septiembre en Quito; y un vehículo modelo 2018, con base de USD 6.992, que se subastará en Santo Domingo el 25 de septiembre.
Requisitos para participar como postor
Para poder pujar por alguno de los vehículos, los interesados deben primero registrarse como postores ante el SRI y consignar un depósito equivalente al 20% del valor base del vehículo que pretenden adquirir, ya sea en efectivo o mediante cheque certificado. Ese depósito habilita al participante a recibir una paleta numerada con la que podrá pujar durante la jornada de subasta. Quien resulte adjudicatario debe cancelar el saldo restante mediante efectivo, cheque, transferencia bancaria o tarjeta, dentro de los plazos que establece el propio proceso de remate.
Bienes que provienen de deudas tributarias impagas
Los vehículos que el SRI pone a remate no son propiedad original de la institución, sino bienes que quedaron embargados como parte de procesos de ejecución coactiva iniciados contra contribuyentes que mantienen obligaciones tributarias vencidas y no canceladas. Este mecanismo, contemplado en el Código Tributario, permite al Estado recuperar al menos una parte del valor adeudado a través de la venta forzosa de bienes del deudor, un procedimiento que se activa después de que otras instancias de cobro, como notificaciones y plazos de pago, no logran resolver la deuda.
Un mecanismo de recaudación en un año de fuerte presión fiscal
La subasta de vehículos embargados se suma a otras medidas del SRI orientadas a fortalecer la recaudación tributaria en un contexto de presión fiscal creciente para el Estado ecuatoriano. La institución ya había reportado que Ecuador recaudó USD 2.687 millones extra, aunque buena parte de esos recursos se destina al pago de deuda, y en paralelo avanza en digitalizar sus procesos, como lo demuestra la reciente simplificación del trámite digital para la rebaja del impuesto vehicular. El fortalecimiento del control tributario en tiempo real que el SRI activó recientemente también busca reducir el número de contribuyentes que llegan hasta la instancia de embargo, aunque mientras ese objetivo se consolida, las subastas de bienes coactivos seguirán siendo una herramienta habitual de recaudación para la institución.
Cómo funciona el proceso de ejecución coactiva
La ejecución coactiva es un procedimiento administrativo que el Código Tributario ecuatoriano otorga al SRI para cobrar deudas de forma directa, sin necesidad de recurrir previamente a un juicio ordinario ante un juez. El proceso comienza con una notificación formal al contribuyente moroso, seguida de plazos para el pago voluntario; si esos plazos vencen sin que la deuda se cancele, la institución puede proceder al embargo de bienes muebles o inmuebles del deudor, entre ellos vehículos, y posteriormente a su remate público para cubrir el valor adeudado. Este mecanismo busca equilibrar la necesidad del Estado de recaudar tributos pendientes con las garantías procesales del contribuyente, que mantiene distintas instancias para impugnar la deuda antes de llegar a la fase de embargo.
Para el comprador interesado en una subasta de este tipo, la principal ventaja suele ser el precio: los vehículos embargados con frecuencia salen a remate por debajo de su valor comercial de mercado, ya que el objetivo del SRI no es maximizar la ganancia de la venta, sino recuperar el monto adeudado y liberar el bien del proceso coactivo. Esa dinámica explica por qué las subastas de vehículos embargados suelen atraer a un público variado, desde compradores particulares en busca de una oportunidad hasta comerciantes de vehículos usados que participan de forma recurrente en este tipo de procesos.
Los interesados en participar en alguna de estas subastas pueden consultar los términos completos del proceso, incluidos los lugares exactos de exhibición de los vehículos antes del remate, directamente en los canales oficiales del SRI, donde también se publica el cronograma completo de futuras subastas de bienes coactivos a nivel nacional, además de los requisitos actualizados para cada jornada de remate.




