- Adelca invertirá más de USD 100 millones para construir una hidroeléctrica de 48,5 MW en Imbabura.
- La central a filo de agua operará sobre el río Íntag y cubrirá la demanda de sus plantas en Alóag y Milagro.
- La siderúrgica instalará 15 MW a diésel en diciembre de 2026 para cumplir el Decreto Ejecutivo 32.
- Industrias de alto voltaje afrontarán restricciones de suministro para ahorrar 1.000 MW en el sistema nacional.
La severa crisis energética y el régimen de estiaje que golpean a los embalses del país aceleraron las decisiones de inversión privada en infraestructura eléctrica. La empresa siderúrgica Adelca, uno de los mayores complejos industriales del Ecuador, anunció la construcción de una central hidroeléctrica propia de 48,5 megavatios (MW) de potencia instalada. Con una inversión proyectada superior a los USD 100 millones, la compañía busca blindar la continuidad de sus operaciones productivas y alcanzar la plena autonomía energética frente a las fluctuaciones del Sistema Nacional Interconectado.
Adelca se ubica dentro del segmento regulatorio de Alto Voltaje 2 (AV2), categoría que agrupa a grandes consumidores industriales conectados de forma directa a las líneas de transmisión troncales del Estado, junto a enclaves de gran minería como Ecuacorriente y Lundin Gold, y la siderúrgica Novacero. La demanda promedio de electricidad de Adelca se sitúa en torno a los 35 MW, por lo que la capacidad de la nueva planta otorgará un margen de holgura operativa suficiente para abastecer sus dos plantas principales situadas en Milagro (Guayas) y Alóag (Pichincha).
Detalles técnicos y localización del proyecto en Imbabura
El emplazamiento de la futura hidroeléctrica se localizará en la provincia de Imbabura, en las estribaciones de la cordillera noroccidental de los Andes. La infraestructura aprovechará el caudal hídrico del río Íntag y operará bajo la modalidad técnica de generación a filo de agua o de pasada, prescindiendo por completo de la construcción de un embalse o represa artificial.
De acuerdo con el diseño de ingeniería, el agua será captada a través de una bocatoma lateral y conducida mediante un túnel de carga de cinco kilómetros de longitud hasta la casa de máquinas, donde turbinas de última generación generarán la energía. José Ignacio Fernández, gerente del proyecto hidroeléctrico, precisó que las obras preliminares arrancarán en octubre de 2026, con una fecha estimada de entrada en operación comercial hacia mediados de 2029.
Fernández remarcó que el desarrollo contempla estudios de impacto ambiental rigurosos y programas de remediación ecosistémica para preservar la cuenca del río y los bosques montanos aledaños, cumpliendo con las directrices regulatorias estipuladas por el Ministerio de Energía y Minas y la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec EP).
Planes de contingencia a corto plazo y Decreto Ejecutivo 32
Debido a que la hidroeléctrica requiere cerca de tres años de obras civiles y montaje electromecánico, Adelca implementó un esquema de contingencia inmediata para acatar las disposiciones del Decreto Ejecutivo 32. Esta normativa gubernamental fijó diciembre de 2026 como fecha límite para que los grandes consumidores del segmento AV2 dispongan de fuentes de autogeneración que cubran su consumo y alivien la presión sobre la red eléctrica pública.
Como respuesta de corto plazo, la firma instalará 15 MW de generación propia a diésel en su complejo de Milagro antes de finalizar el año, sumándose a los 2 MW de emergencia con los que ya cuenta. Gerson Rusky, director de Fundidora de Adelca, indicó que estos motores de combustión asumirán cargas críticas de fundición en horarios pico.
Adicionalmente, el ministro de Energía, Juan Carlos Blum, destacó que la empresa resolvió importar palanquilla de acero en lugar de fundirla en sus hornos locales, decisión que genera un ahorro de 10 MW de consumo directo. Estas medidas se integran a los esfuerzos del sector productivo frente a los efectos climáticos globales analizados por este portal en el reporte sobre cómo Ecuador refuerza el sistema eléctrico para garantizar suministro ante el fenómeno de El Niño.
Restricciones horarias y la postura del sector industrial
El panorama operativo para las industrias de alto consumo registrará cambios sustanciales a partir de la última semana de septiembre. La cartera de Energía dispuso la aplicación de restricciones de suministro eléctrico de un día a la semana o modificaciones en los turnos de trabajo para los clientes AV2, con el objetivo nacional de reducir unos 1.000 MW de demanda agregada bajo la coordinación del Operador Nacional de Electricidad (Cenace).
Esta disposición generó inquietud en los gremios empresariales. Juan Carlos Navarro, presidente de la Cámara de Industrias de Guayaquil, reconoció que las empresas ejecutan cuantiosas inversiones pero advirtió que no todas podrán alcanzar el 100 % de autogeneración en el plazo establecido debido a limitaciones técnicas de importación de maquinaria y restricciones de financiamiento. El sector industrial solicitó que los costos de autogeneración sean reconocidos en las tarifas y que la evaluación de cumplimiento contemple criterios técnicos flexibles y diferenciados por actividad.




