- El incendio forestal en el cerro Casitagua, en el sector de Pusuquí (Pomasqui), inició a las 10:30 del 17 de septiembre de 2026.
- Bomberos Quito desplegó dos helicópteros, uno propio y otro de la Policía Nacional, además de tanqueros de Epmaps.
- Hasta las 17:40, el Cuerpo de Bomberos no había reportado el fuego como controlado.
- El humo afectó directamente a unos 12.697 habitantes en cuatro sectores y de forma potencial a otros 90.161.
- Las vías Juan Velasco y Pedro Porro permanecieron cerradas por la emergencia.
Un incendio forestal consume desde la mañana de este jueves 17 de septiembre de 2026 la vegetación del cerro Casitagua, en el sector de Pusuquí, al norte de Quito. El fuego se reportó a las 10:30 y hacia las 17:40 el Cuerpo de Bomberos de Quito aún no lo declaraba controlado, según la información recogida por El Comercio.
Un cerro visible desde varios puntos de la capital
La columna de humo se hizo visible desde el sector de El Pinar apenas media hora después del inicio del incendio, alrededor de las 11:00. El viento fuerte que sopla en la zona empujó las llamas hacia distintos frentes del cerro y reactivó puntos que los equipos de emergencia ya habían logrado apagar, según constató el equipo periodístico en el lugar.
A la vegetación seca y las altas temperaturas propias de la temporada se sumó la topografía irregular del Casitagua, que dificultó el acceso terrestre de las cuadrillas y obligó a priorizar el combate aéreo del fuego.
Dos helicópteros y apoyo terrestre en la zona
Para enfrentar el incendio, Bomberos Quito desplegó un helicóptero propio, al que se sumó una segunda aeronave de la Policía Nacional. Ambas unidades realizaron descargas de agua sobre los focos más activos del cerro durante toda la tarde.
En tierra, el personal de Bomberos Quito trabajó en una jornada doble, luego de haber atendido horas antes otro incendio en el sector de La Vicentina. A ese esfuerzo se sumaron efectivos de la Policía Nacional, tanqueros de agua de la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps), y cadetes de la Escuela de Policía, que colaboraron en tareas logísticas.
Vecinos del sector también se organizaron con baldes y mangueras para tratar de frenar el avance de las llamas cerca de las viviendas, mientras un Puesto de Mando Unificado coordinaba la respuesta institucional. Hacia las 13:41, con tres horas de emergencia declarada, ese puesto de mando continuaba definiendo la distribución de recursos entre los distintos frentes del incendio.
El humo llegó a más de cien mil habitantes
La emergencia no solo afectó al cerro. El humo generado por el incendio impactó de forma directa a la Zona de Protección de Pomasqui y a los barrios Jhon Fitzgerald Kennedy, San Rafael de Alugulla y Pusuquí Chico Alto, donde viven cerca de 12.697 personas.
De forma potencial, la nube de humo pudo llegar a otros once barrios de la zona norte de Quito, con una población conjunta estimada en 90.161 habitantes, de acuerdo con los datos recogidos por El Comercio a partir de fuentes municipales.
Por la magnitud del fuego y el riesgo para la circulación, las autoridades cerraron al tránsito la vía Juan Velasco y la calle Pedro Porro, que da acceso al sector de Uyachul. Ambas vías permanecían restringidas mientras continuaban las labores de control.
Un jueves marcado por dos incendios en Quito
El incendio de Casitagua se produjo horas después de que los equipos de emergencia atendieran otro siniestro en La Vicentina, lo que explica la jornada doble del personal de Bomberos Quito. De hecho, un presunto responsable de ese incendio en La Vicentina espera actualmente una audiencia de flagrancia, en un proceso judicial independiente al de Casitagua.
La coincidencia de dos incendios forestales en un mismo día se da apenas horas después de que la Fiscalía y el Municipio de Quito lograran la primera condena por incendios forestales en la ciudad, en el marco de los esfuerzos por sancionar a los responsables de este tipo de siniestros.
Una temporada de incendios que ya suma 1.200 hectáreas
El fuego en Casitagua se suma a una temporada especialmente severa para Quito. Entre el 1 de julio y el 13 de septiembre de 2026, la capital registró 188 incendios forestales que consumieron alrededor de 1.200 hectáreas de vegetación, según cifras oficiales citadas por El Comercio.
Ese balance no incluye aún las hectáreas afectadas por el incendio de Casitagua, cuya extensión no había sido cuantificada por las autoridades hasta el cierre de esta nota. El viento y la sequía prolongada continúan siendo los factores que las autoridades señalan como determinantes para la propagación rápida de este tipo de siniestros en la zona norte de la capital.
Qué hacer ante la emergencia
Las autoridades recomiendan a los habitantes de los sectores afectados por el humo mantener puertas y ventanas cerradas, evitar actividades físicas al aire libre y acudir a un centro de salud en caso de dificultad respiratoria. El Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias mantiene canales de reporte para quienes detecten nuevos focos de incendio en la ciudad.
El Cuerpo de Bomberos Quito pidió además a la ciudadanía no acercarse a las zonas de combate del incendio, para no entorpecer las labores de las cuadrillas terrestres ni el sobrevuelo de los helicópteros que continúan las descargas de agua sobre el cerro Casitagua. La Secretaría de Ambiente del Municipio de Quito monitorea, además, la calidad del aire en los sectores afectados por el humo.




