- Noboa afirmó que el cuello de botella eléctrico de Ecuador está en la transmisión, no en la generación.
- El Gobierno evalúa líneas de transmisión de mayor voltaje para reforzar la red nacional.
- La inflación acumulada llega a 1,16 % en lo que va de 2026 y el abastecimiento de medicamentos supera el 60 %.
- Los combustibles ecuatorianos se mantienen entre los cinco más baratos del mundo.
El presidente Daniel Noboa afirmó, durante una entrevista concedida en Machala, que el problema estructural del sistema eléctrico ecuatoriano no está en la capacidad de generación de energía, sino en la red de transmisión que la distribuye por el territorio. La declaración llega después de meses de cortes de luz que golpearon a hogares y empresas en distintas provincias del país.
«Ecuador tiene un problema de transmisión, más que de generación eléctrica», sostuvo el mandatario, según registró Conexión Informativa. La distinción no es menor: mientras la generación depende de centrales hidroeléctricas y térmicas, la transmisión requiere líneas de alto voltaje capaces de mover esa energía sin pérdidas hacia zonas alejadas de las plantas.
Líneas de mayor voltaje para reforzar la red
El Gobierno analiza la construcción de líneas de transmisión de mayor capacidad, un proyecto que busca reducir las pérdidas técnicas y evitar que la energía generada no llegue con la potencia necesaria a los centros de consumo. Ecuador arrastra una crisis eléctrica recurrente desde 2023, agravada por sequías que redujeron el caudal de los embalses que alimentan las principales hidroeléctricas del país, entre ellas Coca Codo Sinclair.
Especialistas del sector eléctrico han señalado en repetidas ocasiones que la infraestructura de transmisión ecuatoriana no se ha modernizado al mismo ritmo que la demanda. El Ministerio de Energía y Minas ha reconocido públicamente cuellos de botella similares en planes de expansión de la red nacional interconectada.
Este diagnóstico se suma a las propuestas previas del Ejecutivo sobre una Ley de Energía Nuclear y a las medidas ya anunciadas para enfrentar los apagones y la evasión empresarial.
Abastecimiento de medicamentos y meta de octubre
Noboa también se refirió a la disponibilidad de fármacos en la red pública de salud. Según el mandatario, el abastecimiento nacional de medicamentos supera actualmente el 60 %, con una meta de llegar al 70 % hacia finales de octubre y de ubicarse entre el 75 % y el 80 % al cierre del año.
El déficit de medicamentos en hospitales públicos ha sido motivo recurrente de reclamos ciudadanos en los últimos años, y organismos como la Organización Mundial de la Salud han insistido en que el acceso continuo a fármacos esenciales es un indicador clave de la fortaleza de cualquier sistema sanitario.
Inflación acumulada de 1,16 % y precios de combustibles
En materia económica, el presidente citó una inflación acumulada de 1,16 % en lo que va de 2026, una cifra que el Gobierno destaca como señal de estabilidad frente a otros países de la región. Ecuador, al usar el dólar como moneda oficial, no puede recurrir a políticas monetarias propias para contener la inflación, por lo que el control fiscal y la disciplina en el gasto público son las principales herramientas disponibles.
Sobre combustibles, Noboa remarcó que el país mantiene uno de los cinco precios más bajos del mundo. Desde el 12 de septiembre, la gasolina Extra y la Ecopaís se venden a USD 3,21 el galón, mientras el diésel Premium cuesta USD 3,15 por galón. Estos valores se ubican muy por debajo del promedio internacional, gracias al subsidio parcial que el Estado ecuatoriano mantiene sobre ciertos combustibles.
Contexto: la reunión con Xi Jinping
La entrevista también recogió referencias al encuentro que Noboa sostuvo con el presidente chino Xi Jinping el 18 de agosto, en el marco de la búsqueda de nuevas alianzas comerciales y de inversión para el país. China se ha consolidado en los últimos años como uno de los principales socios comerciales de Ecuador, particularmente en sectores de infraestructura y energía.
El Ejecutivo enfrenta el reto de sostener estos anuncios con resultados verificables antes de que termine el año, en momentos en que la ciudadanía exige respuestas concretas frente a los cortes de luz que afectaron la producción y la vida cotidiana en gran parte del territorio nacional durante los últimos meses.
Gremios productivos de sectores como el industrial y el agroexportador han pedido en distintos foros que cualquier plan de transmisión eléctrica incluya plazos concretos de ejecución, no solo anuncios generales. Para esos sectores, cada hora de corte de luz se traduce en pérdidas directas de producción, especialmente en provincias donde la actividad manufacturera depende de un suministro constante. El Gobierno deberá presentar, en las próximas semanas, un cronograma detallado que permita medir si el diagnóstico planteado por Noboa se traduce en obras concretas antes de que llegue una nueva temporada de estiaje.




