- Más de 320 familias fueron evacuadas en el cantón Balao tras el desbordamiento del río.
- Sectores Las Madres, San Carlos y 100 Familias registran las mayores pérdidas materiales.
- Moradores denuncian el colapso del muro provisional de tierra y reclaman obras de hormigón.
- Sin albergues formales activos, los damnificados se refugian en hogares de familias acogedoras.
Con el agua alcanzando la altura de las rodillas y amenazando electrodomésticos y camas, más de 320 familias tuvieron que abandonar precipitadamente sus hogares en el cantón Balao, al sur de la provincia del Guayas, este 28 de septiembre de 2026. El súbito desbordamiento del río Balao, alimentado por lluvias torrenciales ininterrumpidas asociadas a la temporada climática invernal, provocó anegamientos generalizados en los barrios urbanos y zonas agrícolas ribereñas.
De acuerdo con el censo preliminar levantado por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR), los sectores con afectaciones más severas corresponden a Las Madres, donde se contabilizan 64 grupos familiares desplazados; San Carlos, con 60 familias damnificadas; y el barrio 100 Familias, donde el agua anegó 208 viviendas populares. Las crecidas también impactaron con fuerza el barrio 28 de Mayo, ratificando la vulnerabilidad fluvial del cantón tras las primeras alertas sobre cómo siete ríos se desbordan en tres provincias de Ecuador por fuertes lluvias.
Falta de albergues y traslado a casas acogedoras
A pesar del elevado volumen de personas perjudicadas, las autoridades locales confirmaron que al momento de la emergencia no se habilitaron albergues temporales oficiales dentro de la cabecera cantonal. Frente a esa carencia logística, la inmensa mayoría de los damnificados debió resolver su propia reubicación hacia viviendas de familiares y allegados en zonas altas, recurriendo a tricimotos, furgonetas y camionetas particulares para rescatar enseres básicos y cilindros de gas.
En el barrio Las Madres, vecinos relataron que el agua tarda hasta siete días en descender por completo hacia los canales naturales de desfogue, dejando en el interior de los inmuebles una densa capa de 15 centímetros de lodo pestilente que inutiliza colchones, ropa y alimentos. Varios residentes decidieron pernoctar en terrazas y segundos pisos para vigilar lo poco que lograron salvar y evitar saqueos durante la noche.
Reclamos por el muro de tierra y urgencia de dragado
La indignación de los habitantes de Balao se concentra en la fragilidad de las obras de contención ejecutadas en los márgenes fluviales. Los moradores exigieron a la Prefectura del Guayas y al Municipio de Balao reemplazar definitivamente los diques de tierra apisonada por muros de hormigón armado o escolleras de gaviones de alta resistencia, dado que la fuerza del torrente destruyó los rellenos existentes en cuestión de minutos.
Asimismo, los comités barriales reiteraron el reclamo por la falta de un dragado integral del río Balao, obra indispensable de competencia provincial para aumentar la capacidad de desalojo hidráulico ante las próximas precipitaciones pronosticadas por el Inamhi. Equipos del Cuerpo de Bomberos y personal militar permanecen en el cantón para apoyar el traslado de personas de la tercera edad y mujeres embarazadas hacia sitios seguros.




