- Putin firmó un decreto que pone bajo administración temporal los activos rusos de Nestlé, Auchan y Leroy Merlin.
- La gestora L.E.V. Management la dirige Andréi Kraiushkin, general del Ministerio del Interior ruso.
- Auchan emplea a más de 33.000 personas en Rusia en 241 locales, 62 de ellos hipermercados.
- Nestlé y Auchan respondieron que tomarán «todas las medidas necesarias» para proteger sus derechos.
El presidente ruso Vladímir Putin firmó un decreto el 17 de septiembre que coloca bajo administración temporal los activos en Rusia de tres multinacionales que nunca abandonaron el país tras la invasión a Ucrania en 2022: la suiza Nestlé, la francesa Auchan y la cadena antes conocida como Leroy Merlin, hoy rebautizada Lemana Pro.
Un general al frente de la nueva gestora
El decreto entrega el control operativo a L.E.V. Management, una sociedad registrada en Rusia a finales de 2025 y dirigida por Andréi Kraiushkin, general del Ministerio del Interior ruso. Según Meduza, medio independiente ruso que recogió las primeras reacciones corporativas, tanto Nestlé como Auchan confirmaron que continúan operando con normalidad tras el anuncio y adelantaron que evaluarán acciones legales para proteger sus derechos de propiedad.
Los activos de Lemana Pro quedan divididos entre dos accionistas: 99,993% pertenece a Scenari Holding LP, con sede en Emiratos Árabes Unidos, y el 0,007% restante permanece en manos de la francesa Adeo, matriz original de la cadena. El decreto también alcanza a los operadores logísticos FM Logistics y Bati Logistics.
Una empresa sin actividad previa
La elección de L.E.V. Management para gestionar activos de este tamaño llamó la atención de medios independientes rusos. Una investigación del portal Novaya Gazeta Europa, citada ampliamente en la cobertura del caso, determinó que la firma «no ha desarrollado ninguna actividad» conocida hasta ahora y que «solo cuenta con un empleado» registrado. Kraiushkin asumió la dirección de la compañía apenas una semana antes de la firma del decreto presidencial.
El peso de Auchan en la economía rusa
Auchan no es un actor menor en el mercado ruso: opera 241 establecimientos, de los cuales 62 son hipermercados, y da empleo a más de 33.000 personas en el país. La revista Forbes llegó a calificarla en 2019 como la mayor empresa extranjera presente en Rusia por volumen de operaciones, un estatus que explica por qué su salida —o su permanencia forzada bajo nueva gestión— tiene un impacto económico y social mucho mayor que el de otras marcas ya retiradas.
Un mecanismo con precedentes preocupantes
La Ukrainska Pravda documentó que este tipo de «administración temporal» no es una figura nueva en Rusia: el Kremlin ya la utilizó en 2023 para intervenir la filial local de la francesa Danone, que terminó vendida meses después a un empresario cercano al gobierno checheno, según reportó entonces la agencia Reuters en una nota replicada por Malay Mail. Legalmente, el decreto no declara extinguida la propiedad de las empresas occidentales, pero en la práctica les retira la capacidad de decidir sobre sus propios activos.
Decathlon había cerrado sus operaciones en Rusia en marzo de 2022, apenas semanas después del inicio de la invasión, una decisión que en su momento contrastó con la permanencia de Nestlé y Auchan en el mercado ruso. Esa continuidad, sostenida durante más de tres años pese a la presión de las sanciones occidentales, es justamente lo que ahora el Kremlin utiliza como argumento legal para justificar la intervención de sus filiales.
Qué sigue para las tres marcas
Ni Nestlé ni Auchan han anunciado hasta ahora un cierre de operaciones en Rusia, y ambas insistieron en que buscarán vías legales para recuperar el control de sus filiales. El caso se suma a una lista creciente de multinacionales occidentales que, tres años y medio después del inicio de la guerra, siguen atrapadas entre las sanciones internacionales y el creciente control estatal ruso sobre sus propios negocios, una tensión que republicó también en Ecuador la reciente suspensión de una votación en Sochi por amenaza de drones ucranianos, otro episodio que ilustra el clima de tensión permanente dentro de Rusia.
Un decreto que llega junto a nuevas sanciones
El anuncio se conoció en paralelo a un nuevo paquete de sanciones occidentales contra Moscú, lo que ha llevado a varios analistas rusos e internacionales a interpretar la medida como una represalia directa del Kremlin contra empresas de países que respaldan esas restricciones económicas. Nestlé y Auchan, pese a haber mantenido sus operaciones activas en Rusia durante toda la guerra —a diferencia de compañías como Decathlon—, terminan ahora en una posición similar a la de firmas que sí se retiraron: sin control real sobre sus propios activos en el país.




