- El Comité Empresarial y el Ministerio evalúan tres salidas ante la vulnerabilidad del sistema eléctrico.
- Un grupo de 185 industrias concentra una demanda intensiva conectada a redes de alto voltaje.
- Las opciones abarcan autogeneración privada con diésel, turnos nocturnos y compras de energía externa.
- Se busca mitigar el impacto productivo de los estiajes prolongados en las cuencas hidroeléctricas.
La estabilidad operativa del aparato manufacturero ecuatoriano enfrenta un momento crucial debido a la severa sequía hidrológica que afecta a los embalses australes del país. En este contexto de contingencia nacional, el Gobierno y los gremios empresariales concentran sus esfuerzos en estructurar un esquema técnico de emergencia que permita optimizar y resguardar el suministro continuo para 185 grandes empresas industriales, en paralelo a las medidas estratégicas adoptadas para gestionar recursos estratégicos y derivados hidrocarburíferos en la economía nacional.
Informes técnicos elaborados conjuntamente entre el Ministerio de Energía y Minas y las cámaras de la producción revelan que este grupo selecto de 185 industrias aglutina actividades intensivas como la siderurgia, la producción cementera, el procesamiento camaronero, la molienda papelera y el sector textil. Su desconexión imprevista acarrearía pérdidas diarias millonarias y la eventual paralización de cadenas de valor estratégicas para las exportaciones no petroleras del país.
Primera alternativa: Autogeneración con incentivo tarifario y combustible subvencionado
La primera propuesta sobre la mesa consiste en reactivar de forma masiva los generadores térmicos de emergencia que poseen las propias plantas fabriles. Para que esta medida resulte económicamente viable, los industriales solicitan al Estado garantías de abastecimiento continuo de diésel industrial a precio diferenciado, complementado con una compensación económica por kilovatio/hora aportado a la desconexión del Sistema Nacional Interconectado (SNI). Esta modalidad permitiría liberar hasta 300 megavatios de potencia durante las horas pico de mayor demanda residencial.
Segunda alternativa: Modificación horaria y traslado de turnos productivos
La segunda opción analizada contempla la reorganización concertada de los cronogramas laborales para trasladar los procesos de alto consumo hacia la franja nocturna y de madrugada (entre las 22:00 y las 06:00), momento en el cual la demanda global del país cae drásticamente. Para viabilizar esta transición, el sector empresarial y las autoridades del Ministerio de Trabajo deberán formalizar acuerdos de flexibilidad de turnos que no perjudiquen los derechos de los operarios y contemplen tarifas eléctricas reducidas para el horario valle.
Tercera alternativa: Importación directa de energía y contratos bilaterales
La tercera alternativa apunta a permitir que las corporaciones privadas gestionen de manera directa la compra e importación de energía eléctrica desde los mercados mayoristas de Colombia y Perú, aprovechando la infraestructura de interconexión regional regulada por el Operador Nacional de Electricidad (CENACE). Esta vía desahogaría la presión financiera de la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC EP) y garantizaría la provisión a precios pactados entre privados sin comprometer las reservas hidráulicas de Mazar y Paute.
Impacto en el empleo y urgencia de reformas normativas
Representantes del Comité Empresarial Ecuatoriano recalcaron que la ejecución de cualquiera de estas alternativas exige decretos ejecutivos y resoluciones regulatorias claras por parte de la Agencia de Regulación y Control de Energía y Recursos Naturales No Renovables (ARC). La incertidumbre operativa no solo amenaza con encarecer los costos de producción interna, sino que podría traducirse en suspensiones temporales de jornadas laborales en las provincias de Guayas, Pichincha, Azuay y Manabí, donde se asienta la mayor densidad fabril.
Asimismo, los industriales insisten en que se requiere seguridad jurídica a largo plazo para amortizar inversiones en turbinas a gas natural y paneles fotovoltaicos en techos industriales. La banca pública y privada podría habilitar líneas de crédito verde preferenciales para acelerar la transición energética de las plantas manufactureras antes del estiaje de 2027.
Preservación de las cadenas de valor agroindustriales
El gremio exportador camaronero y atunero enfatizó que los cortes intempestivos de energía arruinan los procesos de congelación y cadena de frío, provocando pérdidas irreversibles en productos con certificación sanitaria para mercados exigentes de Europa y Norteamérica. Por ello, las 185 empresas seleccionadas requieren cronogramas de racionamiento con al menos 48 horas de anticipación técnica.
Asimismo, los técnicos de CENACE han modelado escenarios de estrés hídrico extremo, proyectando que de no implementarse estas medidas de autogeneración en octubre, el déficit de potencia en el sistema interconectado podría obligar a racionamientos residenciales de hasta ocho horas diarias a escala nacional.
La articulación público-privada entre el Ejecutivo y las grandes corporaciones fabriles será decisiva durante las próximas semanas para evitar un colapso generalizado de la red eléctrica nacional. Implementar esquemas flexibles de autogeneración y compensación energética no solo resguarda las fuentes de empleo formal, sino que permite blindar la competitividad exportadora de Ecuador en medio del peor estiaje registrado en las últimas seis décadas.
De consolidarse los acuerdos en las mesas de trabajo interministeriales, el país contará con un protocolo estandarizado de respuesta energética que transformará una crisis hídrica recurrente en una oportunidad de modernización para el tejido productivo nacional.
Finalmente, analistas económicos coinciden en que superar la dependencia casi exclusiva de las hidroeléctricas demanda un cambio estructural en la matriz de generación, integrando fuentes eólicas, geotérmicas y solares privadas con contratos de compra garantizada a largo plazo.




