- Petroecuador analiza un acuerdo bilateral para procesar petróleo ecuatoriano en Perú.
- La propuesta busca aprovechar la capacidad de la moderna refinería de Talara en la costa norte peruana.
- El objetivo comercial es abaratar la factura de importación de combustibles y optimizar crudo pesado.
- Equipos técnicos de ambos países evalúan los costos logísticos del transporte marítimo y ductos.
La empresa pública estatal Petroecuador confirmó este 23 de septiembre de 2026 que el Gobierno Nacional evalúa formalmente la suscripción de un acuerdo estratégico con el Estado peruano para enviar volúmenes de petróleo crudo ecuatoriano a refinar en las instalaciones industriales del vecino del sur. La iniciativa tiene como meta fundamental abastecer la demanda interna de derivados de alta calidad y recortar significativamente el gasto fiscal destinado a la importación de combustibles.
El gerente general de la estatal petrolera, Sebastián Maag, explicó durante un encuentro con gremios energéticos en Quito que la empresa busca aliados estratégicos para optimizar el rendimiento económico del petróleo pesado de la Amazonía. De acuerdo con información corporativa difundida por EP Petroecuador, el esquema permitiría suministrar crudo a la Nueva Refinería de Talara y recibir de vuelta gasolinas y diésel bajo especificaciones internacionales que el parque refinador nacional actualmente no logra cubrir con eficiencia.
Aprovechamiento de la capacidad ociosa en Talara
La refinería de Talara, operada por la empresa estatal Petroperú en la región de Piura, cuenta con una capacidad nominal de procesamiento de 95.000 barriles diarios de petróleo. No obstante, debido al declive en la producción de los yacimientos de la selva y el zócalo continental peruanos, la megaestructura opera con margen de capacidad ociosa, lo que abre una ventana de complementariedad binacional de alto impacto logístico para ambos Estados.
Técnicos de ambas petroleras estatales se encuentran realizando análisis económicos de maquila para determinar si el transporte marítimo desde el terminal de Balao en Esmeraldas hasta Talara genera un ahorro neto frente a las compras tradicionales de combustibles en el mercado abierto internacional. De prosperar las conversaciones, el convenio representaría un alivio fiscal sustancial en el presupuesto general del Estado ecuatoriano.
Integración energética y balanza comercial andina
La búsqueda de soluciones operativas conjuntas en el sector de los hidrocarburos dinamiza la economía regional y fortalece los lazos comerciales entre Ecuador y sus socios fronterizos. En la esfera económica nacional, las estrategias para abaratar costos energéticos y potenciar la productividad convergen con iniciativas empresariales sostenibles, tal como se analiza en la adopción de proyectos de autogeneración y eficiencia energética en el sector productivo.
Autoridades del sector hidrocarburífero indicaron que los resultados de los estudios técnicos estarán listos en el transcurso del último trimestre del año. De confirmarse la viabilidad financiera, el convenio entre Petroecuador y Petroperú se constituirá en uno de los acuerdos de integración energética más trascendentales de la última década en la cuenca del Pacífico sudamericano.
El déficit estructural de refinación en Ecuador ha obligado históricamente a Petroecuador a exportar crudo liviano y pesado con castigos de mercado en el Golfo de México, para luego importar combustibles terminados a precios internacionales elevados, asumiendo fletes marítimos de larga distancia y costos de intermediación comercial. El aprovechamiento de la proximidad geográfica de la refinería de Talara en el norte peruano reduce drásticamente los tiempos de navegación de los buquetanques a menos de 48 horas desde el puerto de Balao en Esmeraldas.
Fuentes del sector energético ecuatoriano explicaron que la Nueva Refinería de Talara cuenta con modernas unidades de flexicoking y desulfuración que permiten extraer un mayor porcentaje de gasolinas y diésel limpio por cada barril de crudo Napo u Oriente procesado. Este rendimiento industrial superior se traduciría en una reducción directa en el gasto fiscal de subsidios a los combustibles y en un alivio sustancial para las reservas monetarias del país.
Las delegaciones diplomáticas y ministeriales de ambos países prevén mantener reuniones de alto nivel durante las próximas semanas en Lima y Quito para fijar las cláusulas operativas de entrega, los esquemas de pago por servicio de maquila y las garantías de suministro prioritario en situaciones de contingencia climática o paradas técnicas programadas. El acuerdo representará un paso trascendental en la cooperación comercial bilateral entre dos economías andinas complementarias.
Adicionalmente, las autoridades del Ministerio de Energía y Minas señalaron que este esquema de integración con la infraestructura peruana permitirá mantener un colchón de reservas estratégicas para atender contingencias ante posibles paralizaciones de bombeo en el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) o en el poliducto de la costa.




