- La Superintendencia de Bancos identificó 78 entidades que operan al margen de la ley en Ecuador en lo que va del año 2026.
- En el periodo acumulado entre 2025 y 2026, la cifra de firmas fantasmas detectadas asciende a un total de 138 estructuras.
- Los grupos ilegales captan víctimas mediante plataformas digitales como TikTok y WhatsApp ofreciendo créditos inmediatos sin garante.
- Expertos financieros advierten que ninguna institución formal exige dinero por adelantado para gestionar o entregar un préstamo.
El incremento de redes clandestinas que suplantan a la banca formal ha desatado una severa advertencia en el sistema económico nacional. Durante el presente ejercicio de 2026, la Superintendencia de Bancos de Ecuador ha detectado 78 entidades financieras no autorizadas para operar o intermediar recursos monetarios en el país, lo que eleva el registro acumulado a 138 firmas ficticias al sumar los casos registrados desde 2025 bajo la supervisión del titular del organismo, Roberto Romero.
Estas organizaciones al margen del marco legal aprovechan las necesidades de financiamiento urgente de familias y pequeños comerciantes para promocionar presuntos créditos con desembolsos inmediatos, prescindiendo deliberadamente del historial en el buró crediticio y de garantías de respaldo, lo que en realidad constituye una puerta de entrada a estafas masivas y extorsiones sistemáticas.
Modus operandi digital y el engaño de los anticipos económicos
El esquema delictivo opera principalmente a través de pautas publicitarias engañosas en redes sociales como TikTok, Facebook y canales de mensajería instantánea como WhatsApp. Los operadores fraudulentos usurpan nombres comerciales, logotipos institucionales y tipografías de entidades de crédito reconocidas para transmitir una falsa apariencia de legalidad frente a usuarios desprevenidos.
El director del Observatorio Jurídico y Financiero de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), Iván Reyes, explicó que el mecanismo fraudulento habitual consiste en condicionar la supuesta acreditación del capital al depósito previo de dinero por parte del solicitante, bajo pretextos como pagos de pólizas de seguro, tasas de gastos administrativos o comisiones de desbloqueo informático. Una vez transferido el importe, los delincuentes bloquean la comunicación con la víctima o, en otros escenarios, exigen tasas usurarias que superan el 1.000 % anual mediante amenazas directas.
Medidas de protección y verificación ante la Superintendencia de Bancos
Ante la proliferación de estas modalidades ilícitas, las autoridades de regulación económica insisten en que la ciudadanía jamás debe realizar depósitos ni pagos anticipados para acceder a ningún producto crediticio formal. Las entidades reguladas por la ley jamás solicitan cobros previos para aprobar o transferir financiamiento a sus clientes.
Para comprobar la legitimidad de cualquier cooperativa, banco o sociedad de crédito, los usuarios deben consultar de forma directa el catastro oficial disponible en el portal web de la Superintendencia de Bancos y de la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria (SEPS). Asimismo, los analistas recomiendan desconfiar categóricamente de esquemas que prometen rendimientos mensuales inverosímiles de hasta el 20 % por concepto de inversión, protegiendo datos personales, números de cuenta bancaria y contraseñas confidenciales frente a posibles vulneraciones cibernéticas.




