- La política arancelaria de Estados Unidos vuelve a sacudir el tablero del comercio internacional y Ecuador analiza con cautela cada paso.
- El ministro de Producción, Comercio Exterior e Inversiones, Luis Alberto Jaramillo, aseguró que el país está evaluando “cada paso en las declaraciones de Estados Unidos para estar preparados”.
- El anuncio tomó por sorpresa a Ecuador.
La política arancelaria de Estados Unidos vuelve a sacudir el tablero del comercio internacional y Ecuador analiza con cautela cada paso. Tras el fallo de la Corte Suprema estadounidense y la decisión de la Casa Blanca de imponer un arancel global del 10 %, luego elevado al 15 %, el Gobierno ecuatoriano activó contactos y abrió un compás de espera estratégico.

Análisis y prudencia ante un escenario cambiante
El ministro de Producción, Comercio Exterior e Inversiones, Luis Alberto Jaramillo, aseguró que el país está evaluando “cada paso en las declaraciones de Estados Unidos para estar preparados”.
El anuncio tomó por sorpresa a Ecuador. Aunque se conocían versiones sobre posibles cambios, no se esperaba una decisión tan rápida tras el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos, que dejó sin efecto la política arancelaria previa.
Frente a esto, el mensaje oficial es claro: prudencia, análisis técnico y monitoreo constante del escenario internacional.
Contacto inmediato con la USTR
Apenas se conoció la decisión judicial, Ecuador se comunicó con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR). Según el ministro, la respuesta fue rápida y se indicó que la intención de Estados Unidos es mantener los acuerdos establecidos con los países que ya han firmado compromisos.
Sin embargo, el panorama sigue siendo dinámico. Primero se anunció una sobretasa del 10 % para todos los países; al día siguiente subió al 15 %. Además, se publicó un listado de productos excluidos, con cambios respecto a anexos anteriores.
Todo esto obliga a Ecuador a actuar con cautela antes de emitir una posición definitiva.
¿Ventaja o desventaja no haber firmado el acuerdo?
Un punto clave es que, aunque Ecuador cerró negociaciones para un acuerdo recíproco con Estados Unidos el 13 de febrero, aún no lo ha firmado.
Para Jaramillo, esta situación podría representar una ventaja. A diferencia de otros países que ya firmaron compromisos bajo ciertas condiciones arancelarias, Ecuador no ha formalizado obligaciones en un contexto que ahora cambió drásticamente.
“Es más delicado tener un acuerdo firmado bajo reglas que luego se modifican”, explicó el ministro, sugiriendo que la flexibilidad actual permite al país replantear escenarios según evolucione la estrategia estadounidense.
Estados Unidos, el principal socio comercial
La relación comercial con Estados Unidos es estratégica para Ecuador. Se trata de su principal socio comercial.
En el último año, las exportaciones no petroleras ecuatorianas crecieron 30,3 %, incluso con la aplicación de sobretasas desde abril. El potencial proyectado era aún mayor: duplicar las exportaciones no petroleras en cinco años.
Por eso, cualquier modificación en las reglas arancelarias impacta directamente en sectores como el camaronero, bananero, atunero, brócoli y pesquero, con los cuales el Gobierno mantiene comunicación constante.
Un escenario aún sin respuestas definitivas
El ministro evitó anticipar escenarios concretos. El contexto, marcado por tensiones entre la Casa Blanca y la Corte Suprema, podría tomar varias semanas en estabilizarse.
Además, Ecuador observa atentamente cómo reaccionan otros países que ya firmaron acuerdos, como El Salvador, Guatemala o Argentina, para evaluar posibles ajustes estratégicos.
La postura oficial es clara: actuar con responsabilidad, rigor técnico y defensa de los intereses nacionales, mientras se espera mayor claridad desde Washington.
Fuente: Redacción de El Universo
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