- José Ignacio Vera, de 11 años, expresó su firme deseo de incursionar profesionalmente en el octágono.
- El menor entrena jiu-jitsu brasileño junto a los mejores exponentes de las artes marciales mixtas.
- Marlon Vera respaldó la vocación de su primogénito tras noquear al canadiense Charles Jourdain.
- El destacado peleador Arman Tsarukyan aconsejó al niño sobre la disciplina en los deportes de combate.
El hijo de Chito Vera, José Ignacio, captó la atención de los aficionados a los deportes de combate al confirmar que entrena con regularidad para convertirse en un peleador profesional de artes marciales mixtas. El joven de 11 años compartió sus planes deportivos durante los festejos posteriores a la cartelera de UFC 331, velada en la que su progenitor noqueó al canadiense Charles Jourdain.
Conocido afectuosamente como Nacho por su círculo familiar, el pequeño acompañó a su padre en los vestuarios de la arena deportiva. Durante ese encuentro, el menor dialogó animadamente con Arman Tsarukyan, segundo clasificado del peso ligero en la UFC, quien felicitó al atleta tricolor por su contundente desempeño en la jaula.
Vocación marcial del hijo de Chito Vera
Al ser consultado por Tsarukyan sobre sus preferencias deportivas, el hijo de Chito Vera respondió con absoluta seguridad que practica jiu-jitsu brasileño y que su meta primordial es competir bajo la bandera ecuatoriana en las carteleras estelares de la promotora estadounidense. El joven descartó dedicarse únicamente al boxeo tradicional, reafirmando que su interés abarca todas las disciplinas que integran el combate mixto contemporáneo.
Marlon Vera observó la conversación con visible orgullo paternal. El exponente de Chone, quien mantiene una destacada trayectoria en el perfil oficial de Marlon Vera en UFC, apoya la formación física de su hijo sin imponerle presiones prematuras, fomentando ante todo el respeto, la disciplina y los valores formativos del deporte.
La victoria del peleador manabita cobró un valor especial para los seguidores del deporte de contacto en el país, especialmente porque Chito Vera noquea en 45 segundos e iguala récord histórico en UFC dentro de la división de peso gallo.
Formación temprana en artes marciales
José Ignacio ha crecido inmerso en la exigente rutina de los campamentos de entrenamiento en California. Desde muy corta edad, el menor ha observado los sacrificios cotidianos de su padre, desde los cortes rigurosos de peso hasta las extensas sesiones de lucha en el tatami.
Entrenadores y especialistas señalan que comenzar la práctica del jiu-jitsu en la infancia aporta grandes beneficios para la coordinación motora, la agilidad mental y la toma de decisiones bajo presión. Aunque faltan varios años para que pueda debutar en competencias de nivel semiprofesional, el joven deportista ya asimila los conceptos tácticos fundamentales que caracterizan a los atletas de élite.
Los seguidores de las artes marciales en Ecuador celebran la determinación de Nacho, viendo en su entusiasmo la continuidad del legado deportivo que su padre ha construido con esfuerzo durante más de una década en los escenarios internacionales más exigentes.




