En 2026, Ecuador enfrentará un reto fiscal importante. Deberá destinar $12.822 millones al servicio de la deuda pública. Esta cifra supera en 25% el gasto total en sueldos y multiplica por trece el Plan Anual de Inversiones (PAI). Según el economista Jaime Carrera, del Observatorio de la Política Fiscal (OPF), este gasto limita la capacidad de inversión del Estado y reduce fondos para sectores estratégicos.
La magnitud del servicio de la deuda pública
El servicio de la deuda pública incluye pagos de intereses y amortizaciones de la deuda interna y externa. Solo la deuda externa implicará desembolsos por $6.551 millones, divididos entre $3.952 millones en amortizaciones y $2.599 millones en intereses.
Destacan pagos al Fondo Monetario Internacional (FMI) por $1.520 millones y bonos de deuda externa renegociados en 2020. Estos bonos tienen vencimientos crecientes desde 2026, incluyendo $822 millones solo en enero.
Este gasto refleja el alto costo del déficit fiscal y del endeudamiento público. En años recientes, Ecuador ha usado deuda principalmente para cubrir vacíos fiscales y pagar otras deudas, no para invertir. Entre 2023 y 2025, el pago de intereses aumentó en $1.283 millones anuales.
Comparaciones que ilustran el peso fiscal
El impacto del servicio de la deuda pública es evidente al compararlo con otros rubros:
- Los $12.822 millones a pagar representan 25% más que los $10.236 millones presupuestados en sueldos.
- Equivalen a 13 veces el PAI del próximo año.
- Solo los intereses, $4.470 millones, superan los gastos de Defensa, Policía, Salud y Educación combinados.
- Los intereses duplican el monto del Bono de Desarrollo Humano y superan el pago del 40% de las pensiones jubilares.
Cada dólar destinado al servicio de la deuda pública reduce recursos para educación, salud e infraestructura. Esto perpetúa la dependencia de multilaterales como el FMI y limita el desarrollo.
Déficit y retos fiscales
El déficit primario proyectado para 2026 será de $944 millones. Al incluir el servicio de la deuda pública, el déficit global asciende a $5.414 millones. Esto es más del doble del límite acordado con el FMI.
Carrera advierte que Ecuador enfrenta un círculo perverso: endeudarse para pagar intereses que aumentan con los déficits fiscales. Esto dificulta la sostenibilidad y genera inestabilidad económica.
Hacia un futuro sostenible
Reducir el costo del servicio de la deuda pública requiere reformas profundas. Se necesitan: orden fiscal, reforma del IESS, mejora del mercado laboral y superávits sostenibles.
Solo así Ecuador podrá emitir bonos a tasas razonables, atraer inversión y usar la deuda para inversión productiva, no para tapar vacíos financieros.
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Fuente:
www.lahora.com.ec