- Un operativo conjunto de la Dirección de Justicia y Vigilancia y la Policía clausuró una casa de citas clandestina en La Alborada.
- El establecimiento operaba en una villa residencial de dos plantas sin permisos sanitarios ni patente municipal.
- Vecinos del sector denunciaron constantes escándalos públicos, alteración del orden y sospecha de microtráfico de sustancias.
- Las autoridades retiraron a siete mujeres y tres clientes, decomisando bebidas alcohólicas y aplicando sellos de clausura definitiva.
La intervención firme de las autoridades de control devolvió la tranquilidad a una tradicional zona residencial del norte de Guayaquil. En una acción coordinada entre la Dirección de Justicia y Vigilancia del Municipio de Guayaquil y efectivos de la Policía Nacional del Ecuador, fue clausurado de manera definitiva un prostíbulo clandestino que operaba camuflado como vivienda familiar en la décima etapa de la ciudadela La Alborada, en el distrito Modelo.
La incursión operativa se ejecutó tras semanas de levantamiento de inteligencia vecinal motivadas por reiteradas denuncias ciudadanas presentadas a través de la aplicación municipal Guayaquil Responde y llamadas al ECU 911. Los residentes del sector denunciaban la afluencia permanente de vehículos sospechosos a altas horas de la noche, riñas en la vía pública, música a volumen desmedido y presuntas actividades de microtráfico de estupefacientes que mantenían en zozobra a las familias de la manzana.
Inspección técnica y vulneración de normas sanitarias
Al momento del allanamiento administrativo, los delegados municipales comprobaron que la edificación de dos plantas había sido subdividida de manera precaria con paneles de madera prensada y cortinas para improvisar ocho habitaciones destinadas al comercio sexual. En el lugar se encontraron colchones en deplorables condiciones de salubridad, cajas de preservativos sin registro sanitario, envases de licor adulterado y cámaras de videovigilancia instaladas clandestinamente en la fachada exterior para evadir los patrullajes preventivos.
Los comisarios municipales procedieron al desalojo de siete mujeres de nacionalidad extranjera que ejercían el trabajo sexual sin carnés de salud actualizados, así como de tres usuarios que se encontraban en las habitaciones interiores. El propietario del inmueble fue citado formalmente para enfrentar un proceso administrativo sancionador ante la Dirección de Justicia y Vigilancia, arriesgando multas que oscilan entre los cinco y diez salarios básicos unificados por cambio ilegal de uso de suelo y funcionamiento de actividad económica de alto riesgo en zona catalogada como residencial exclusiva.
La desarticulación de actividades irregulares y redes de financiamiento ilícito en los distritos urbanos es un objetivo prioritario de las fuerzas del orden, tal como se comprobó cuando la constructora de alcalde de Vinces creció 570% patrimonial bajo investigación por presuntas triangulaciones financieras no declaradas ante los entes de control fiscal.
Recuperación del espacio público y patrullaje nocturno
El director municipal de Justicia y Vigilancia reiteró que el cabildo porteño no tolerará la proliferación de casas de citas encubiertas en ciudadelas residenciales como Sauces, Alborada, Urdesa o Samanes. Conforme a las ordenanzas vigentes coordinadas con la Gobernación del Guayas, este tipo de negocios solo puede operar en zonas de tolerancia expresamente delimitadas en el plan de ordenamiento territorial cantonal y bajo estrictas supervisiones del Ministerio de Salud Pública.
Cuadrillas de la empresa municipal Segura EP procedieron a colocar los sellos rojos de clausura en los accesos principales de la vivienda y reforzaron las rondas de camionetas élite con uniformados policiales para verificar que los sellos no sean violentados. Los vecinos de La Alborada manifestaron su respaldo al operativo y solicitaron que las inspecciones se extiendan hacia otros domicilios de la zona norte señalados como centros de acopio ilícito.
Plan integral de control y sanciones a propietarios
El Municipio de Guayaquil recordó que los dueños de inmuebles que arrienden sus propiedades para actividades clandestinas de comercio sexual o venta de licor adulterado enfrentan sanciones pecuniarias acumulativas y la prohibición legal de celebrar nuevos contratos de arrendamiento sobre el predio intervenido. Las autoridades de control han articulado mesas de trabajo con la Registraduría de la Propiedad para verificar la titularidad real de las casas allanadas y notificar a los propietarios sobre su responsabilidad civil solidaria.
De forma paralela, la Policía Comunitaria del Distrito Modelo ha implementado botones de pánico comunitarios y grupos de mensajería instantánea directa con los comités barriales de La Alborada y Sauces para denunciar en flagrancia cualquier intento de reapertura de los locales clausurados. La recuperación de la paz ciudadana y la erradicación de prostíbulos encubiertos en ciudadelas residenciales continuará siendo una directriz prioritaria en el norte de Guayaquil.
Vigilancia comunitaria y protección a mujeres vulnerables
La Dirección de la Mujer del Municipio de Guayaquil activó protocolos de asistencia psicosocial y jurídica para las ciudadanas extranjeras halladas en el inmueble, verificando que no existan indicios de trata de personas o retención forzada por parte de redes de explotación sexual. Las autoridades coordinan con organismos no gubernamentales la oferta de programas de capacitación técnica y reinserción laboral formal.
En paralelo, los comités de vigilancia barrial de La Alborada y Sauces acordaron realizar asambleas comunitarias mensuales junto a los jefes de los circuitos policiales para evaluar el mapa de calor delictivo y solicitar la instalación de alarmas comunitarias interconectadas con la central de videovigilancia de Segura EP.
Las autoridades municipales continuarán ejecutando inspecciones sorpresa en sectores residenciales del norte y sur de la urbe porteña.
