- El Hospital Teófilo Dávila de Machala desarrolló una jornada integral de salud mental para adultos mayores.
- Especialistas enfatizaron la prevención del suicidio en la tercera edad y la detección de señales de alerta.
- El programa incluyó talleres de estimulación cognitiva, ejercicios de movilidad y cuidado podológico.
- El Club de Adultos Mayores atiende a más de 60 pacientes de la provincia de El Oro con terapias regulares.
En el auditorio principal de la casa de salud pública, el Club de Adultos Mayores del Hospital General Teófilo Dávila de la ciudad de Machala desarrolló este jueves 24 de septiembre de 2026 una jornada clínica y formativa orientada a promover el bienestar biopsicosocial en la tercera edad. La iniciativa del Hospital Teófilo Dávila adultos mayores, coordinada por los equipos multidisciplinarios del Ministerio de Salud Pública del Ecuador, colocó especial énfasis en la prevención del suicidio en adultos mayores, el fortalecimiento de las redes de apoyo familiar y la detección temprana del deterioro cognitivo y trastornos afectivos en la población de la provincia de El Oro.
Prevención del suicidio geriátrico y salud emocional
La ponencia principal del encuentro estuvo a cargo de la psicóloga clínica Flor Robles, adscrita a la Sala de Primera Acogida del establecimiento hospitalario. La especialista abordó los factores de vulnerabilidad psicosocial que impactan con mayor intensidad en la etapa del envejecimiento, entre los que figuran el aislamiento social involuntario, la pérdida paulatina de autonomía funcional debido a patologías crónicas degenerativas, los duelos sucesivos por fallecimiento del cónyuge o contemporáneos y el denominado síndrome del nido vacío tras la emancipación de los hijos.
Robles enfatizó a los asistentes y cuidadores familiares la importancia capital de identificar señales tempranas de sufrimiento psíquico en los adultos mayores, tales como cambios bruscos de comportamiento, abandono del aseo o cuidado personal, verbalizaciones recurrentes sobre la inutilidad de la vida, despedidas implícitas o alteraciones severas en los patrones del apetito y el descanso. La experta recordó que escuchar con empatía sin juzgar y buscar asistencia psicológica o psiquiátrica oportuna salva vidas, evitando la normalización errónea de la tristeza profunda como si fuera una consecuencia inevitable del envejecimiento cronológico.
Este enfoque preventivo responde a las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que cataloga a la depresión y la ansiedad geriátricas como condiciones médicas tratables que demandan abordajes comunitarios activos. La atención integral de la esfera emocional es decisiva para prevenir afecciones cardiovasculares complejas, en sintonía con las alertas clínicas donde se explica cómo la ansiedad y la presión arterial interactúan deteriorando la salud cardíaca de los pacientes si no reciben seguimiento médico multidisciplinario regular.
Estimulación cognitiva, memoria y prevención de caídas
La sesión médica contó adicionalmente con la intervención del geriatra Leónidas Estrada, quien dirigió dinámicas prácticas de neuroplasticidad y ejercicios de gimnasia cerebral adaptada para ejercitar la memoria episódica, la velocidad de procesamiento mental y las funciones ejecutivas de los participantes. El facultativo explicó que mantener el cerebro intelectualmente estimulado mediante lecturas, resolución de problemas y socialización cotidiana retrasa la manifestación clínica de demencias y cuadros afines al Alzheimer.
En el ámbito físico, Estrada brindó recomendaciones preventivas sobre el cuidado podológico geriátrico, enseñando técnicas de autoinspección de las extremidades inferiores para prevenir úlceras o pérdida de sensibilidad táctil, común en pacientes que conviven con diabetes mellitus e hipertensión arterial. Asimismo, los fisioterapeutas del hospital guiaron sesiones de estiramiento y equilibrio destinadas a fortalecer la musculatura postural y reducir el riesgo de caídas domésticas, una de las principales causas de pérdida de autovalencia y fracturas de cadera en la tercera edad.
Acompañamiento integral y clubes comunitarios en El Oro
Actualmente, más de 60 adultos mayores de diversos cantones orenses integran de forma activa el Club del Hospital Teófilo Dávila, donde asisten a chequeos médicos periódicos, sesiones de terapia ocupacional y espacios de integración social que combaten la soledad no deseada. Este esquema participativo sigue las políticas de envejecimiento saludable que se implementan en el territorio nacional, similares a las campañas médicas donde instituciones conmemoran jornadas de salud cerebral para el adulto mayor con participación de familiares y cuidadores.
Los directivos de la casa de salud ratificaron su compromiso de sostener estos programas el último jueves de cada mes en Machala, ampliando las consultas externas de geriatría y trabajo social para brindar una vejez digna, activa y protegida en el sur del país. Familiares de los pacientes ponderaron el impacto positivo de estos talleres, señalando que la contención psicológica y el estímulo colectivo devuelven a los adultos mayores la motivación vital y fortalecen la convivencia intergeneracional en sus hogares.
Descentralización de la atención geriátrica cantonal
La institución hospitalaria anunció que coordinará con los distritos de salud periféricos en cantones como Santa Rosa, Pasaje, Arenillas y Huaquillas para replicar estos talleres comunitarios, acercando las terapias preventivas a adultos mayores que habitan en zonas rurales y enfrentan barreras de movilidad física o dificultades económicas para trasladarse hasta la capital provincial.
Los coordinadores de trabajo social indicaron que se implementarán brigadas domiciliarias para visitar a personas mayores con movilidad reducida o enfermedades terminales, asegurando que reciban soporte emocional y control farmacológico en sus propios domicilios. La iniciativa contempla capacitaciones específicas dirigidas a cuidadores primarios, orientadas a prevenir el desgaste emocional o síndrome del cuidador quemado, garantizando un entorno familiar protector y libre de violencia.
Expertos en salud pública recalcan que invertir en prevención geriátrica primaria y secundaria no solo descongestiona de forma sostenible los servicios de urgencias de los hospitales de segundo y tercer nivel, sino que dignifica la etapa final de la vida, garantizando que los ciudadanos de la tercera edad continúen siendo miembros activos, valorados y respetados dentro del tejido social ecuatoriano.
En el plano farmacológico, los facultativos del Hospital Teófilo Dávila revisaron los regímenes de medicación de los adultos mayores para identificar interacciones medicamentosas adversas, sedación excesiva o efectos secundarios que puedan confundirse con cuadros depresivos primarios o agravar el desgano vital. La desprescripción razonada de fármacos innecesarios constituye una estrategia clínica cardinal para mejorar el estado de alerta mental, la energía física y el apetito de los pacientes geriátricos.
Asimismo, los comités de bioética hospitalaria recalcaron la trascendencia de sensibilizar a la sociedad machaleña sobre el edadismo y la discriminación por motivos de edad, recordando que el afecto intergeneracional, el respeto a la memoria histórica de los abuelos y la escucha activa cotidiana son los mejores protectores biológicos y afectivos contra el sufrimiento emocional en la vejez.




