- El cerro Casitagua perdió 300 hectáreas y La Vicentina otras 12 hectáreas por los incendios recientes.
- El suelo quemado alcanzó entre 200 y 300 grados centígrados y debe enfriarse antes de reforestar.
- Quito acumula 1.600 hectáreas consumidas por el fuego en lo que va de 2026, frente a 1.800 en todo 2025.
- El Municipio plantea una restauración con especies nativas y participación comunitaria, no solo siembra de árboles.
El Municipio de Quito confirmó que la remediación ambiental de las zonas afectadas por los recientes incendios forestales deberá esperar hasta que el suelo se enfríe lo suficiente para permitir la reforestación. El secretario de Ambiente, Santiago Sandoval, explicó que el fuego dejó temperaturas de entre 200 y 300 grados centígrados en la capa superficial del terreno, una condición que por ahora hace inviable cualquier siembra.
Los incendios más recientes afectaron el cerro Casitagua, en el sector de Pomasqui, donde se perdieron 300 hectáreas, y el sector de La Vicentina, con 12 hectáreas quemadas. Ambos eventos se suman a una temporada de incendios que ya acumula 1.600 hectáreas consumidas en Quito durante 2026, una cifra que se acerca al total registrado en todo 2025, cuando el fuego arrasó 1.800 hectáreas.
Por qué el suelo necesita tiempo antes de reforestar
Según explicaron las autoridades municipales, el terreno queda hostil para cualquier especie vegetal mientras conserva temperaturas elevadas: la materia orgánica se destruye y la estructura del suelo pierde la capacidad de retener agua y nutrientes. «El suelo debe enfriarse, ya que al haber soportado altas temperaturas el terreno queda hostil», señalaron desde la Secretaría de Ambiente, que monitorea la evolución térmica de las zonas quemadas antes de autorizar cualquier intervención.
Una restauración con enfoque comunitario
El plan municipal no se limita a plantar árboles. «Las autoridades locales plantean una restauración socioecológica, que no solo incluya plantar árboles sino también la participación de la comunidad, la academia», explicaron los responsables del proceso. La Universidad Católica de Quito y el Cuerpo de Bomberos participan en la planificación técnica de la reforestación, que priorizará especies nativas de la región andina.
Entre las especies seleccionadas para la futura siembra figuran el pumamaqui, el cholán, el aliso, el nogal, la guaba, el arrayán, el pusupato y el yalomán, todas propias del ecosistema altoandino que rodea a Quito y con mayor capacidad de adaptación a los suelos degradados por el fuego.
Una temporada de incendios que no da tregua
El anuncio se produce apenas días después de que los bomberos lograran controlar el incendio en el propio cerro Casitagua, uno de los focos más severos de las últimas semanas. El operativo de control en Casitagua se extendió por varios días antes de que las autoridades declararan contenido el fuego, que había amenazado con extenderse hacia zonas pobladas del sector de Pomasqui.
El Municipio de Quito ha insistido en que la temporada seca, agravada por el fenómeno de El Niño, mantiene un riesgo elevado de nuevos incendios en las próximas semanas, por lo que la Secretaría de Ambiente evalúa caso por caso el momento adecuado para iniciar la reforestación en cada zona afectada, priorizando primero aquellas con mayor riesgo de erosión del suelo.
Fuente informativa: El Universo — Remediación ambiental en Quito tras incendios forestales debe esperar hasta que se enfríe el suelo.




