Una impactante instalación de 2.977 drones iluminados recreó en el cielo de Manhattan las Torres Gemelas en recuerdo a cada víctima de los atentados de 2001.
Puntos Clave
- Exactamente 2.977 drones luminosos recrearon las Torres Gemelas sobre el puerto de Nueva York en la víspera del 25 aniversario del 11-S.
- Cada punto de luz representó de forma individual a una de las víctimas asesinadas en los ataques terroristas de 2001.
- El despliegue aéreo se ejecutó desde Governors Island incorporando piezas sinfónicas de Philip Glass, John Adams y Max Richter.
- La intervención contó con la participación directa y el asesoramiento de rescatistas, primeros respondedores y organizaciones de familiares.
El horizonte nocturno de la ciudad de Nueva York fue testigo de un sobrecogedor acto de memoria colectiva. Una masiva instalación artística compuesta por exactamente 2.977 drones luminosos se elevó sobre las aguas del puerto para dibujar con precisión geométrica el contorno tridimensional de las desaparecidas Torres Gemelas del World Trade Center, en el marco de las conmemoraciones por el vigesimoquinto aniversario de los ataques del 11 de septiembre.
Una luz por cada vida perdida
La propuesta artística, coordinada por la firma Sky Elements Drone Shows y auspiciada por la New York Foundation for the Arts, tuvo como premisa central transformar una estadística fría en un homenaje íntimo y personalizado. Cada uno de los 2.977 aparatos aéreos encendió una luz por cada ciudadano, bombero, policía y rescatista fallecido en los atentados de 2001.
La coreografía sobre el cielo no proyectó los rascacielos como bloques sólidos, sino como una constelación etérea en constante movimiento. Los drones ascendieron en forma de doble hélice espiralada antes de fijar las aristas de los dos gigantescos edificios a escala arquitectónica real, suspendidos en la oscuridad durante varios minutos antes de dispersarse suavemente.
Participación de rescatistas y familiares
El proyecto se gestó con la activa colaboración de sobrevivientes y deudos. Entre los involucrados destacaron Brenda Berkman y Tim Brown, veteranos primeros respondedores del Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY), así como Terry Strada, presidenta de la agrupación 9/11 Families United.
Los organizadores remarcaron que el diseño fue concebido de manera plural para asegurar que el recuerdo de la tragedia abarque todas las sensibilidades de la comunidad neoyorquina sin caer en la comercialización del dolor.
Música conmemorativa y legado imborrable
El espectáculo aéreo, observado desde Battery Park y Governors Island, fue acompañado por solemnes composiciones clásicas contemporáneas, entre las que sobresalieron On the Transmigration of Souls de John Adams —pieza creada como responso musical tras la tragedia— y On the Nature of Daylight de Max Richter.
A un cuarto de siglo del suceso que transformó para siempre la geopolítica mundial, la efímera restitución lumínica de los rascacielos demostró que el espíritu de resiliencia y solidaridad de Nueva York permanece plenamente vivo en la memoria universal.
Fuente original: Infobae








