El titular de la OIEA, Rafael Grossi, alertó sobre la falta de cooperación de Teherán y advirtió que la pérdida de inspecciones eleva el riesgo de proliferación atómica.
Puntos Clave
- El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) remitió formalmente el expediente nuclear de Irán al Consejo de Seguridad de la ONU.
- Es la primera vez en dos décadas que la Junta de Gobernadores adopta una resolución de tal magnitud frente a Teherán.
- El director de la entidad, Rafael Grossi, denunció una ausencia total de cooperación y la pérdida de continuidad del conocimiento sobre el uranio enriquecido.
- La comunidad internacional expresa profunda alarma ante el riesgo de que la crisis estimule una carrera armamentista en Medio Oriente.
La tensión en torno a las ambiciones atómicas de la República Islámica de Irán alcanzó un nuevo clímax diplomático internacional. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó la remisión formal del caso nuclear iraní al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, una drástica medida de alta presión política que no se adoptaba contra la nación persa desde hace dos décadas.
Pérdida de trazabilidad sobre el material atómico
El director general del OIEA, el diplomático argentino Rafael Grossi, alertó en declaraciones a medios de comunicación que la interrupción prolongada de las inspecciones sobre el terreno deteriora de forma alarmante la capacidad de verificación del organismo internacional.
«No estamos recibiendo ninguna cooperación de parte de Irán», advirtió con firmeza Grossi. El titular del ente multilateral explicó que, a medida que transcurren los meses sin acceso directo a los complejos atómicos, se pierde la «memoria institucional y la continuidad del conocimiento» indispensable para garantizar que el uranio enriquecido no sea desviado a fines militares.
Complejos subterráneos e instalaciones restringidas
Durante su pronunciamiento, Grossi hizo alusión a las instalaciones subterráneas en la zona montañosa conocida como Pickax Mountain, así como a las plantas de Fordow e Isfahán. En dichas infraestructuras se han detectado movimientos de obras y túneles reforzados que el organismo no ha podido inspeccionar de manera formal debido a la negativa de las autoridades de Teherán.
El régimen iraní argumenta que el contexto de confrontación y ataques encubiertos justifica la suspensión temporal de las salvaguardias nucleares, postura que ha sido unánimemente rechazada por las potencias occidentales en el seno de la Junta de Gobernadores.
Peligro de proliferación armamentista global
Grossi cerró su advertencia con una sombría reflexión sobre el impacto que esta crisis proyecta sobre el régimen de no proliferación internacional. Advirtió que, ante un entorno de conflictos y desconfianza en las garantías multilaterales, otros países podrían verse tentados a buscar armamento atómico como herramienta de disuasión.
El Consejo de Seguridad de la ONU deberá evaluar en los próximos días las medidas sancionatorias o diplomáticas que aplicará para forzar a Irán a reanudar la supervisión internacional irrestricta de sus reactores y centrifugadoras.
Fuente original: Infobae








