- Ráfagas de viento de hasta 70 km/h arrancaron techos de zinc en Chone, Portoviejo y Manta.
- La caída de ramas y postes sobre el cableado eléctrico causó apagones en barrios periféricos.
- El temporal estuvo acompañado de intensa actividad de rayos y truenos que alarmaron a la población.
- Equipos de bomberos y cuadrillas municipales despejan calzadas y atienden a familias afectadas.
Una tarde de pánico vivieron miles de habitantes en diversos cantones de la provincia de Manabí luego de desatarse un violento temporal de lluvias acompañadas de vendavales con ráfagas de viento que superaron los 70 kilómetros por hora y una intensa descarga de tormentas eléctricas que iluminó el cielo en cuestión de segundos.
El fenómeno atmosférico provocó la voladura de techos de zinc, caída de árboles de gran tamaño sobre calzadas y el desprendimiento de letreros publicitarios en zonas urbanas y rurales de Chone, Portoviejo, Montecristi y Manta.
Estragos provocados por los vendavales en cantones de la costa manabita
La tempestad tropical que azotó a Manabí generó ráfagas de viento con velocidades superiores a los 70 kilómetros por hora, las cuales provocaron el colapso de árboles centenarios sobre cables de alta tensión, el desprendimiento de tejados de zinc en cientos de viviendas y la caída de vallas publicitarias en vías de alta circulación en Manta, Montecristi y Rocafuerte. Sectores enteros de las ciudades costeras permanecieron sin energía eléctrica y sin servicio de agua potable durante varias horas debido a fallas en las bombas de captación de agua cruda.
Bomberos y brigadistas de rescate atendieron decenas de llamadas de auxilio por inundaciones repentinas en pasos subterráneos y calles céntricas, mientras conductores debían maniobrar con extrema cautela para no ser arrastrados por corrientes de agua que bajaban con violencia desde los cerros circundantes.
Monitoreo meteorológico y medidas preventivas ante nuevas tormentas
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) emitió un boletín de alerta advirtiendo que las condiciones de inestabilidad atmosférica persistirán durante las próximas jornadas en toda la costa ecuatoriana debido al ingreso de masas de aire cálido y húmedo provenientes de la cuenca amazónica. Se recomendó a los comités barriales limpiar techos y bajantes de lluvia y evitar transitar cerca de árboles o postes debilitados.
Alertas meteorológicas difundidas por el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología señalan que el choque de masas de aire caliente sobre el litoral con corrientes frías procedentes de la cordillera propició la formación de nubes convectivas de desarrollo vertical (cumulonimbus) con alto potencial destructivo.
Personal de la Secretaría de Gestión de Riesgos coordinó con las empresas eléctricas provinciales la suspensión temporal de subestaciones para evitar electrocuciones por cables caídos sobre charcos en las avenidas anegadas.
En barrios costeros, pescadores artesanales debieron asegurar sus lanchas ante el oleaje embravecido y la escasa visibilidad marina provocada por la cortina de agua torrencial.
El impacto de este temporal recuerda la violencia de fenómenos hidrológicos recientes donde las perturbaciones atmosféricas registradas en la costa ecuatoriana como en Balao, exigiendo permanente vigilancia a los comités de operaciones de emergencia.
Los bomberos continúan trabajando con motosierras para remover troncos que obstruyen vías principales y evaluar daños estructurales en viviendas de familias de escasos recursos.
