- Fenatrape y Camddepe reportan dificultades crecientes para adquirir diésel en estaciones de la Costa y la Sierra.
- Conductores señalan que varias estaciones carecen del combustible o comercializan volúmenes limitados por cupo.
- El incremento del consumo en centrales termoeléctricas y retrasos logísticos en puertos tensionan la distribución.
- EP Petroecuador descarta desabastecimiento generalizado y amplió turnos extraordinarios en el Terminal Pascuales.
Gremios de transporte y distribuidores alertan problemas de abastecimiento
La preocupación por la estabilidad en la cadena logística del combustible se agudizó en el sector productivo de Ecuador tras las advertencias formuladas conjuntamente por la Federación Nacional de Transporte Pesado del Ecuador (Fenatrape) y la Cámara Nacional de Distribuidores de Derivados de Petróleo (Camddepe) este 20 de octubre de 2026. Ambos gremios denunciaron que en múltiples estaciones de servicio ubicadas en las regiones Costa y Sierra el diésel comenzó a registrar escasez puntual, obligando a los comercializadores a implementar despachos racionados por vehículo para evitar el vaciado inmediato de sus depósitos subterráneos.
Carlos Cueva, presidente de Fenatrape, manifestó que a lo largo del fin de semana sus filiales provinciales reportaron serios obstáculos operativos en terminales de carga y carreteras principales. De acuerdo con el dirigente, diversas gasolineras suspendieron la atención a unidades de carga pesada por falta de producto o fijaron montos máximos de compra por camión, lo que generó demoras considerables en las rutas comerciales que movilizan alimentos de primera necesidad, insumos industriales y mercaderías de exportación hacia los puertos marítimos. Cueva enfatizó que los conductores deben realizar desvíos prolongados en busca de combustible disponible, lo cual encarece los costos de flete y afecta el cumplimiento de contratos de entrega.
Por su parte, Ivo Rosero, titular de Camddepe, explicó que uno de los detonantes estructurales de esta tensión en el mercado interno reside en la masiva redirección de diésel hacia el parque termoeléctrico nacional. Debido al severo estiaje que golpea a las principales cuencas hidrográficas de la región austral, el Estado ecuatoriano ha debido forzar al máximo la operación de generadores térmicos para sostener la demanda eléctrica del país, absorbiendo un volumen extraordinario de combustible líquido que normalmente abastecería al transporte terrestre y comercial.
La afectación amenaza con extenderse hacia sectores neurálgicos de la economía agroexportadora, incluyendo fincas bananeras, camaroneras y florícolas que dependen de generadores autónomos de diésel para mantener los sistemas de bombeo hídrico y cuartos fríos ante los cortes de energía eléctrica programados. Los transportistas señalaron que si las demoras en las estaciones de servicio superan las ocho horas promedio, se verán forzados a reducir frecuencias de viaje, lo que comprometería el abastecimiento de víveres en los centros de abasto urbano.
Impacto logístico, márgenes comerciales y respuesta oficial del sector energético
A las presiones derivadas de la crisis energética se suman cuellos de botella en la infraestructura portuaria de recepción. Rosero detalló que en el Terminal Pascuales, ubicado en Guayaquil, se registraron filas kilométricas de tanqueros cisternas con tiempos de espera que oscilaron entre cuatro y cinco horas para completar la carga de combustible. Asimismo, los distribuidores enfrentan dificultades de liquidez debido a que el precio del diésel experimentó un incremento acumulado de 1 dólar en septiembre de 2025 y un ajuste adicional de 60 centavos en 2026, mientras que el margen de comercialización de las estaciones se mantiene congelado desde hace 24 años, restringiendo la venta de combustible a crédito para las flotas pesadas.
Frente a las denuncias gremiales, la empresa pública EP Petroecuador emitió un comunicado técnico descartando de forma tajante que exista un desabastecimiento generalizado a escala nacional. La entidad estatal aseguró que los inventarios de derivados son suficientes y que se dispuso la extensión inmediata de horarios de despacho ininterrumpidos y jornadas extraordinarias de fin de semana en Pascuales para regularizar el flujo logístico hacia las comercializadoras privadas. La situación se produce en un escenario de alta fragilidad en la matriz productiva, en momentos en que el embalse de Mazar roza su nivel crítico tensionando la energía en Ecuador.
Los directivos de el Ministerio de Energía y Minas y los gremios de la transportación han acordado instalar mesas técnicas de seguimiento para monitorear los volúmenes diarios distribuidos y asegurar que las cadenas de suministro de víveres e insumos médicos mantengan su operatividad regular. Los dirigentes advierten que la falta de fluidez en el abastecimiento amenaza con generar pérdidas millonarias en las cadenas logísticas del comercio nacional.
