- Tumbes, en la frontera con Ecuador, registró 36,5 °C, una anomalía de 9,5 °C sobre lo habitual.
- ENFEN proyecta que el fenómeno de El Niño se mantendrá en magnitud extraordinaria entre septiembre de 2026 y enero de 2027.
- El evento actual ya supera en intensidad al registrado en 2023, hasta ahora la referencia más reciente.
- La fase de declive del fenómeno recién se espera para febrero y marzo de 2027.
El organismo oficial peruano encargado de monitorear El Niño advirtió que el país enfrentará un calor extraordinario entre este año y comienzos de 2027, con temperaturas que ya superan los registros del episodio de 2023. La Comisión Multisectorial Encargada del Estudio Nacional del Fenómeno «El Niño» (ENFEN) mantiene activo su estado de alerta desde hace semanas.
El dato más contundente llegó desde Tumbes, la región fronteriza con Ecuador: la estación local marcó 36,5 °C, una anomalía térmica de 9,5 °C por encima de lo normal para la época. Ese registro coloca a la zona norte peruana entre las más afectadas del actual episodio.
Un evento que ya supera al de 2023
ENFEN comparó de forma directa la magnitud del fenómeno actual con la del episodio ocurrido hace tres años, y concluyó que la intensidad térmica de esta temporada lo supera. El pico crítico se ubicará entre septiembre de 2026 y enero de 2027, mientras que la fase de declive recién llegaría entre febrero y marzo de 2027.
«Las temperaturas del aire se mantendrán muy superiores a las habituales en la costa peruana», advirtió el organismo, que proyecta nuevos récords térmicos en las próximas semanas conforme el fenómeno se aproxime a su punto máximo.
Costa norte, sierra y Amazonía con escenarios distintos
El pronóstico no es homogéneo en todo el territorio. La costa norte y central, junto con la sierra norte occidental y sectores amazónicos, concentrarán el mayor impacto de calor y lluvias. ENFEN anticipa lluvias de intensidad moderada a fuerte desde noviembre en las zonas fronterizas con Ecuador, mientras que la sierra sur y buena parte de la Amazonía registrarían precipitaciones normales o incluso por debajo de lo habitual.
Esa combinación —calor extremo en el norte y déficit de lluvias en el sur— obliga a las autoridades regionales a preparar respuestas diferenciadas según cada zona, en lugar de un protocolo único para todo el país.
Un fenómeno regional que también golpea a Ecuador
El comportamiento de El Niño en la costa peruana guarda una relación directa con lo que ocurre al otro lado de la frontera. En Ecuador, el propio fenómeno ya entró en una fase muy fuerte que elevó los riesgos de sequías e inundaciones en distintas provincias del país. La cercanía geográfica hace que ambos países compartan buena parte del patrón climático que ENFEN describe para los próximos meses.
El impacto económico del fenómeno tampoco se limita al lado peruano de la frontera. En la costa ecuatoriana, el alza de temperaturas superficiales del mar ya disparó hasta un 425% el precio del pescado en Manta, un indicador de cómo el mismo evento climático altera de forma simultánea la actividad pesquera en ambos países.
Recomendación oficial: actualizar los escenarios de riesgo
ENFEN recomendó a las autoridades peruanas actualizar sus escenarios de riesgo ante la posibilidad de que el fenómeno se extienda más allá de lo inicialmente calculado. La comisión, integrada por instituciones científicas y meteorológicas del país, seguirá emitiendo comunicados periódicos conforme avance el trimestre más crítico.
Mientras tanto, la población de la costa norte peruana ya convive con jornadas de calor que rompen marcas históricas, en un adelanto de lo que ENFEN describe como el tramo más intenso del fenómeno, todavía por venir entre noviembre y enero.




