- El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detuvo a cinco opositores nicaragüenses admitidos en EE.UU. en 2023 con aval del Departamento de Estado.
- Entre los detenidos está el periodista Luis Galeano, de 48 años, director del programa «Café con Voz».
- Los cinco fueron desterrados y despojados de su nacionalidad por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
- Organizaciones de derechos humanos advierten de «graves riesgos» si son deportados de vuelta a Nicaragua.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) detuvo en las últimas semanas a cinco opositores nicaragüenses que habían sido admitidos en el país norteamericano en febrero de 2023 con la aprobación expresa del Departamento de Estado, luego de que el régimen de Daniel Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, los desterrara y les retirara la nacionalidad nicaragüense por su activismo político.
Los detenidos son el exagente policial Edwin Hernández Figueroa, Cristhian David Meneses, Marlon Antonio Narváez Franklin, Jairo Lenín Centeno Ríos y Denis Javier Palacios Hernández, de 38 años, aprehendido el miércoles pasado. A ellos se sumó el arresto, el lunes 16 de septiembre, del periodista Luis Galeano, de 48 años y director del programa radial «Café con Voz», cuya audiencia migratoria está fijada para el 2 de octubre de 2026.
Un grupo de 222 desterrados en 2023
Los cinco hombres formaban parte de un contingente mayor de 222 opositores que el régimen sandinista expulsó de forma masiva en 2023, en uno de los episodios más documentados de represión política reciente en Centroamérica. Washington los recibió entonces bajo un estatus migratorio especial, en un gesto que buscaba proteger a quienes enfrentaban persecución directa del gobierno de Managua.
Tres años después, ese mismo grupo enfrenta ahora la posibilidad de deportación bajo la política migratoria endurecida de la actual administración estadounidense. Las detenciones se produjeron en centros de procesamiento de Virginia, Florida y Orlando, de acuerdo con los registros consultados por organizaciones que dan seguimiento al caso. Un sexto hombre, Marvin Castellón Ubilla, fue capturado y posteriormente liberado, sin que trascendieran públicamente los motivos de esa diferencia de trato.
El riesgo de un regreso forzado a Nicaragua
La posibilidad de que alguno de estos opositores sea finalmente deportado reabre un dilema humanitario de fondo: regresar a Nicaragua implicaría, para personas ya despojadas de su nacionalidad, un vacío legal que las dejaría potencialmente apátridas y expuestas a represalias directas del aparato de seguridad del Estado. Defensores de derechos humanos han calificado ese escenario de «graves riesgos» para la integridad física de los retornados, en un país donde Ortega ha consolidado un control casi absoluto sobre el sistema judicial y los cuerpos de seguridad desde las protestas de 2018.
El caso del periodista Galeano añade una dimensión adicional de exposición mediática. «Café con Voz» se transmitía desde el exilio y mantenía cobertura crítica sobre la situación política nicaragüense, un perfil que organizaciones de prensa consideran agravante en caso de una eventual repatriación forzosa.
La presión regional sobre el régimen de Ortega
La Organización de los Estados Americanos calificó recientemente de inaceptable el veto electoral que el régimen de Ortega aplicó contra sectores opositores, en una resolución que exige acciones concretas contra Managua. Ese pronunciamiento se produjo apenas días antes de que se conocieran las nuevas detenciones migratorias en territorio estadounidense, lo que evidencia la persistente atención internacional sobre la situación de los exiliados nicaragüenses.
El caso se suma además a otros expedientes migratorios recientes vinculados a la región, como el de un ciudadano ecuatoriano que permanece bajo custodia del ICE en Luisiana, lo que refleja el endurecimiento generalizado de los criterios migratorios aplicados por las autoridades estadounidenses este año frente a personas con procesos de asilo o protección temporal abiertos.
Qué establece el marco migratorio aplicado
El propio Servicio de Inmigración y Control de Aduanas mantiene la potestad legal de revisar y revocar estatus migratorios humanitarios cuando considera que las circunstancias que motivaron la admisión original han cambiado, un criterio que aplica de forma creciente a casos otorgados bajo administraciones previas. El Departamento de Seguridad Nacional, del que depende el ICE, no ha detallado públicamente los motivos específicos que llevaron a reabrir los expedientes de estos cinco nicaragüenses en particular.
Mientras tanto, los abogados de los detenidos preparan recursos para evitar la deportación, argumentando que las condiciones de persecución política en Nicaragua no solo se mantienen, sino que se han agravado desde que el grupo fue desterrado en 2023. La audiencia de Galeano, programada para principios de octubre, podría marcar un precedente sobre cómo Washington resuelve estos casos límite entre política migratoria interna y protección de perseguidos políticos extranjeros.




