- Estados Unidos sancionó a ocho empresas estatales de Cuba y a tres altos mandos militares de la isla.
- Las medidas recaen sobre cuatro firmas productoras de níquel y cuatro entidades de tecnología bélica.
- La Oficina de Control de Activos Extranjeros aplicó las penalidades bajo la Orden Ejecutiva 14404.
- Washington busca asfixiar los ingresos en divisas que financian el aparato de seguridad de La Habana.
El gobierno de los Estados Unidos anunció este jueves 17 de septiembre de 2026 la imposición de una nueva batería de sanciones económicas contra ocho empresas estatales cubanas y tres oficiales militares de alto rango. El paquete sancionatorio, articulado por el Departamento de Estado y ejecutado a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, concentra su impacto en dos pilares estratégicos de la economía insular: la minería de exportación de níquel y cobalto, y los centros de desarrollo armamentístico de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).
La administración estadounidense justificó estas restricciones amparándose en la Orden Ejecutiva 14404, promulgada originalmente el 1 de mayo de 2026. En un comunicado oficial, el Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseveró que los flujos monetarios derivados de la minería y las industrias castrenses no benefician al pueblo cubano, sino que son captados por una estructura de poder militar que perpetúa la represión interna y representa un riesgo para la estabilidad geopolítica del hemisferio occidental.
Bloqueo a las exportaciones mineras de níquel y cobalto
En el sector de los recursos minerales, la orden del Tesoro norteamericano apunta directamente a cuatro corporaciones que operan en los yacimientos del oriente cubano, particularmente en la provincia de Holguín. Las firmas designadas en la lista negra son CEPRONIQUEL (Empresa de Ingeniería y Proyectos del Níquel), el centro de investigación aplicada CEDINIQ («Capitán Alberto Fernández Montes de Oca»), la compañía de soporte técnico SERCONI y la firma de exploración geológica PINARES S.A.
La inclusión de estas entidades en la lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN) implica el congelamiento inmediato de cualquier activo o cuenta financiera bajo jurisdicción de Estados Unidos, además de prohibir a ciudadanos y firmas norteamericanas entablar relaciones comerciales con ellas. El níquel y el cobalto constituyen una de las escasas fuentes de divisas líquidas del Estado caribeño en el mercado asiático y europeo, por lo que estas trabas financieras agudizarán las dificultades de importación de combustibles y alimentos en medio de la severa crisis inflacionaria que padece Cuba con billetes de alta denominación en circulación.
Entidades castrenses y oficiales militares designados
El segundo bloque del decreto sancionatorio castiga a cuatro dependencias científicas y tecnológicas tuteladas por las Fuerzas Armadas de la isla. Las entidades penalizadas son CIDAI (Centro de Investigación y Desarrollo de Armamento de Infantería), SIMPRO (Centro de Investigación y Desarrollo de Simuladores), CIDNAV (Centro de Investigación y Desarrollo Naval) y la fábrica GELCOM, también identificada en los registros oficiales de defensa como Centro de Investigación, Desarrollo y Producción «Grito de Baire».
De forma complementaria, la OFAC individualizó a tres mandos del estamento militar cubano que dirigen dichas dependencias estratégicas: el Coronel Joaquín Francisco Cancio Monteagudo, titular de SIMPRO; el Primer Coronel Julio Hurtado Betancourt, directivo de CIDAI; y el Capitán Dioglis Pedrera Argüello, responsable de la conducción técnica en CIDNAV. La designación bloquea los bienes de los militares y restringe cualquier visado de viaje o transacción financiera internacional a través de intermediarios bancarios.
Endurecimiento de la doctrina de máxima presión regional
Este movimiento responde a la estrategia de endurecimiento impulsada desde Washington para contener la influencia de regímenes afines en América Latina, al tiempo que la diplomacia estadounidense reconfigura sus alianzas comerciales con socios del norte, tal como se refleja en las negociaciones de tratados comerciales entre Canadá y EE.UU. bajo el actual tablero regional. El gobierno norteamericano busca cortar los canales de financiamiento que nutren a las unidades especiales de choque y los sistemas de patrullaje marítimo de la isla.
A través de comunicados emitidos desde el Departamento de Estado de EE.UU. y la plataforma del Departamento del Tesoro de EE.UU., las autoridades norteamericanas reiteraron que mantendrán la vigilancia sobre subsidiarias opacas que intenten burlar el cerco comercial. Por su parte, la cancillería de La Habana calificó la medida como un acto de asfixia económica unilateral, advirtiendo que las restricciones afectarán el empleo de miles de trabajadores metalúrgicos en las plantas de níquel del oriente de la isla.




