- Las armadas de Perú, Estados Unidos y Chile ejecutaron un simulacro de rescate humanitario dentro del ejercicio multinacional Unitas LXVII Perú 2026.
- El escenario recreó estructuras colapsadas, personas atrapadas y un río que debía cruzarse con una cuerda, en previsión de un fenómeno de El Niño de magnitud muy fuerte.
- El ejercicio se realizó el 17 de septiembre de 2026 en el distrito costero de Ancón, al norte de Lima.
- Participaron 300 efectivos de los tres países, con el buque Paita, botes y un helicóptero.
- El Indeci y la Dirección de Redes Integradas de Salud de Lima Norte se sumaron a la fase de atención sanitaria.
Las armadas de Perú, Estados Unidos y Chile pusieron a prueba este 17 de septiembre de 2026 sus capacidades de respuesta humanitaria frente a un eventual fenómeno de El Niño de magnitud muy fuerte. El ejercicio se desarrolló en el distrito costero de Ancón, al norte de Lima, como parte del simulacro multinacional Unitas LXVII Perú 2026, que reúne a fuerzas navales de más de veinte países en territorio peruano.
Un escenario de desastre simulado en la costa
El ejercicio recreó un desastre natural típico de los efectos costeros de El Niño: estructuras colapsadas, personas atrapadas entre los escombros y un río crecido que las brigadas debían cruzar mediante un sistema de cuerdas. El objetivo fue coordinar la extracción de víctimas, el traslado de heridos y la atención médica inmediata en un entorno controlado pero exigente.
La Marina de Guerra del Perú lideró el operativo junto a personal de la Armada de Estados Unidos y la Armada de Chile. En total, 300 efectivos de los tres países tomaron parte en las maniobras, apoyados por el buque Paita, botes de rescate y un helicóptero que sobrevoló la zona para labores de observación y evacuación aérea.
Instituciones civiles se suman a la respuesta
El simulacro no se limitó al componente militar. El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) y la Dirección de Redes Integradas de Salud de Lima Norte participaron en la fase de atención a las víctimas simuladas, replicando el protocolo que se activaría en caso de un desastre real vinculado a lluvias intensas, inundaciones o deslizamientos.
Esta articulación entre fuerzas navales y organismos civiles busca reducir los tiempos de respuesta ante emergencias, un aspecto crítico en episodios previos de El Niño que han afectado severamente la costa peruana con inundaciones, colapso de viviendas y interrupción de servicios básicos.
Unitas LXVII, el marco del ejercicio
El simulacro de rescate se inscribe dentro del ejercicio multinacional Unitas LXVII Perú 2026, una de las mayores maniobras navales del hemisferio occidental, que este año se realiza en territorio peruano con la participación de decenas de países. Entre los oficiales presentes en la fase de coordinación multinacional estuvieron el capitán Joan Sierra Arias, de la Marina de Colombia, y el capitán José Regodón, de la Armada de España, cuyas delegaciones observaron y asesoraron el desarrollo de los protocolos de rescate.
Unitas nació en la década de 1960 como un ejercicio bilateral entre la Armada de Estados Unidos y países sudamericanos, y con los años se transformó en una plataforma multinacional que combina operaciones anfibias, guerra antisubmarina y, cada vez con mayor peso, respuesta a desastres naturales. La edición de este año pone especial énfasis en escenarios de emergencia climática ante el pronóstico de un episodio fuerte de El Niño en el Pacífico oriental.
Por qué preocupa un El Niño fuerte
Los pronósticos que anticipan un fenómeno de El Niño de magnitud muy fuerte han encendido las alertas en Perú, país históricamente golpeado por las lluvias torrenciales, el desborde de ríos y los huaicos que este ciclo climático suele provocar en la costa norte y central. Ejercicios como el realizado en Ancón buscan que las fuerzas armadas y los organismos de defensa civil lleguen preparados antes de que la temporada de lluvias intensifique el riesgo para la población costera.
La cooperación trinacional entre Perú, Estados Unidos y Chile refuerza además los mecanismos regionales de asistencia humanitaria, que suelen activarse cuando un desastre supera la capacidad de respuesta de un solo país. La experiencia acumulada en simulacros como este forma parte de los protocolos que también se replican en otros países de la región expuestos a fenómenos climáticos extremos, como ocurre en Ecuador durante las temporadas invernales.
Las autoridades navales no precisaron si se realizarán nuevas fases del ejercicio Unitas LXVII en los próximos días, aunque el cronograma general de la maniobra contempla actividades adicionales antes de su cierre.
Mientras la región sudamericana enfrenta otros focos de tensión social y de seguridad, como la crisis de violencia que atraviesa Haití por el accionar de pandillas armadas, el ejercicio en Ancón muestra un frente distinto de cooperación internacional: la preparación conjunta ante desastres naturales antes de que ocurran.




