Crecimiento del consumo de productos naturales en Ecuador
La medicina natural y los fitoterapéuticos han ganado un espacio definitivo en la despensa de salud de las familias ecuatorianas. De acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, revelados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), el 5,8% del gasto en medicinas en Ecuador corresponde a productos de origen natural. Esta cifra refleja una tendencia clara: la población integra cada vez más alternativas naturales en su rutina de cuidado personal y bienestar general.
Del mismo modo, se registra que en el mercado nacional, con cerca de 20 millones de transacciones farmacéuticas anuales, esta categoría se ubica en el sexto lugar de preferencias. Queda por debajo de categorías convencionales como los fármacos gastrointestinales (21,1%), del sistema nervioso (19,1%) y respiratorios (16,4%). Sin embargo, su participación sigue creciendo de forma sostenida. En consecuencia, el sector de productos naturales ha dejado de ser una opción marginal para formar parte habitual del presupuesto de salud en los hogares.
El colágeno: producto líder del mercado natural
Dentro de esta categoría, el colágeno se consagra como el producto estrella entre los ecuatorianos. La inversión económica concentra el 9,4% del gasto total en medicina natural. Por su parte, la frecuencia de compra representa el 14,4% de las transacciones, liderando holgadamente el segmento. El 5,8% del gasto en medicinas en Ecuador se distribuye entre múltiples opciones, y el colágeno concentra una parte significativa de ese monto.
El interés de la población también se amplía hacia el consumo de suplementos para el sistema articular, como el citrato de magnesio. Asimismo, crece la demanda de soluciones fitoterapéuticas para vías respiratorias y preparados dirigidos a la salud hormonal y genitourinaria. De esta manera, los ecuatorianos diversifican sus compras según sus necesidades específicas, aunque sin abandonar su confianza en los productos de origen natural.
Precauciones necesarias ante el auge del autoconsumo
Los productos fitoterapéuticos son medicamentos empacados y etiquetados cuyos principios activos provienen exclusivamente de plantas medicinales. Aun así, su uso sin orientación profesional conlleva riesgos que no deben ignorarse.
“Que sea natural no significa que sea inofensivo”, afirmó Diego Garrido, médico general. Explicó que las cifras revelan un gran interés por la prevención, pero también muestran un patrón de consumo marcado por el autoconsumo sin diagnóstico ni supervisión médica. Este comportamiento puede generar consecuencias imprevistas para la salud de quienes lo practican.
El profesional indicó que existe la falsa creencia de que consumir colágeno, magnesio o extractos herbales no produce repercusiones orgánicas. Por el contrario, el uso prolongado o en dosis inadecuadas de ciertos minerales puede saturar la función renal o alterar el metabolismo hepático. Además, al automedicarse para aliviar síntomas, los pacientes podrían retrasar diagnósticos oportunos de padecimientos que requieren atención especializada.
El 5,8% del gasto en medicinas en Ecuador refleja una preferencia real, pero también invita a reflexionar sobre cómo se emplean esos recursos. Los suplementos y fitoterapéuticos no siempre están sometidos a los mismos controles de pureza y bioequivalencia que los fármacos convencionales. Esto expone a los consumidores a concentraciones variables del principio activo o a contaminantes no declarados en el etiquetado.
Recomendaciones para un consumo seguro
Carmen Tituaña, comerciante del rubro, aconseja realizar las compras en lugares certificados. Adquirir productos en espacios sin respaldo o a través de canales no regulados puede acarrear consecuencias graves para la salud. Por su parte, Paulina Castillo, docente de secundaria, comparte su experiencia familiar: tras el consumo sin consulta previa de un suplemento, su madre hipertensa y con cardiopatía empeoró notablemente. Desde entonces, en su hogar no se consume ningún producto sin orientación profesional.
Castillo resume así la postura más sensata: la medicina natural puede ser un apoyo para la prevención, pero jamás debe sustituir tratamientos indicados por un especialista. En definitiva, los datos del INEC confirman que el 5,8% del gasto en medicinas en Ecuador se destina a productos naturales. Sin embargo, el éxito de esta tendencia depende de un consumo responsable, informado y acompañado siempre por criterios médicos.
Fuente: La Hora
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