- El exactor infantil de 37 años protagonizó el clásico cómico Liar Liar junto a Jim Carrey en 1997.
- Explicó que la transición a la escuela pública y el cansancio de las audiciones precipitaron su alejamiento.
- Sufrió acoso escolar por parte de compañeros que lo juzgaban arrogante por su fama cinematográfica previa.
- Su última participación en producciones de televisión se registró en 2003 en la serie The Practice.
A finales de la década de 1990, el rostro de Justin Cooper conquistó a millones de espectadores al encarnar a Max Reede, el entrañable hijo de Jim Carrey en el clásico de comedia Mentiroso, mentiroso (1997). Sin embargo, al alcanzar la adolescencia, el joven prodigio optó por cortar de raíz su promisoria carrera actoral. Hoy, a sus 37 años y completamente apartado de los reflectores, Cooper rompió el silencio en el podcast The Not So Little Rascals para explicar las vivencias que lo impulsaron a abandonar la industria del cine.
Cooper relató que el declive de su vocación artística coincidió con el inicio de la pubertad y un cambio drástico de entorno formativo: abandonar los colegios privados de élite donde creció para ingresar a una escuela secundaria pública. «Fue la primera vez que asistí a un colegio estatal; atravesaba una etapa incómoda físicamente y las audiciones comenzaron a espaciarse, lo que terminó generándome una fatiga inmensa», detalló el exactor al rememorar los extenuantes viajes de 50 minutos en automóvil para castings de los que salía desmotivado.
Acoso escolar y el estigma de la fama infantil
La inserción en la educación regular resultó especialmente hostil para Justin Cooper. En el aula, varios estudiantes asumían prejuicios negativos hacia su figura, tildándolo de engreído por haber compartido marquesina con grandes directores de Hollywood. «La gente asumía que era presumido sin haberme dirigido la palabra, cuando lo único que yo deseaba desesperadamente era pasar desapercibido, hablar con amigos por mensajería instantánea y tener una vida común», manifestó.
Ante el evidente desgaste emocional de su hijo, su madre intervino con madurez ofreciéndole dar un paso al costado definitivo si la actuación ya no le procuraba felicidad. Tras algunas conversaciones familiares, Cooper formalizó su renuncia a los castings en 2003, año en que grabó un capítulo de la serie judicial The Practice antes de dedicarse a la producción de programas deportivos en radio.
Las dificultades del entorno del espectáculo para niños y jóvenes actores constituyen un debate recurrente en el entretenimiento global, del mismo modo que las exigencias narrativas reconfiguran franquicias clásicas como se relata en la nueva entrega de la saga de terror Saw producida por James Wan.
De acuerdo con estudios de la Asociación Estadounidense de Psicología y datos de la fundación de actores infantiles A Minor Consideration, la presión financiera y la pérdida de privacidad afectan gravemente la transición hacia la vida adulta en el 70% de los niños artistas, validando la decisión de Cooper de priorizar su salud mental y tranquilidad personal.




