- La producción del Campo Drago llegó a 7.006 barriles diarios al 14 de septiembre de 2026.
- La cifra representa un incremento de 117% frente a los 3.225 barriles de septiembre de 2025.
- El pozo direccional DRRA-050 aporta 1.543 barriles diarios al total del campo.
- Petroecuador proyecta ingresos adicionales de USD 4 millones mensuales por el nuevo pozo.
EP Petroecuador aumentó la producción del Campo Drago, en la provincia de Sucumbíos, tras perforar el pozo direccional DRRA-050. La empresa estatal reportó que el campo alcanzó 7.006 barriles de petróleo por día (BPPD) al 14 de septiembre de 2026, según el comunicado institucional difundido este 17 de septiembre.
La cifra actual duplica con creces la producción registrada en septiembre de 2025, cuando el campo entregaba 3.225 barriles diarios. El salto equivale a un incremento del 117% en apenas un año, de acuerdo con los datos publicados por El Oriente.
Un pozo direccional diseñado para una zona específica del yacimiento
El DRRA-050 no es un pozo convencional. Su trayectoria direccional fue diseñada para alcanzar una zona particular del yacimiento de Drago, una técnica que permite acceder a reservas que un pozo vertical no alcanzaría con la misma eficiencia.
Ese diseño explica buena parte del salto productivo. El pozo aporta por sí solo 1.543 barriles diarios, es decir, más de la quinta parte de toda la producción actual del campo.
Petroecuador no detalló en su comunicado los equipos de perforación empleados ni el costo puntual de la obra. Tampoco identificó por nombre a los funcionarios responsables del proyecto, un dato que la empresa suele reservar para boletines posteriores.
La perforación direccional consiste en desviar la trayectoria del pozo desde la superficie hasta un punto específico del subsuelo, en lugar de perforar en línea recta hacia abajo. En campos con varias décadas de explotación como Drago, esa técnica permite llegar a bolsones de crudo que los pozos originales dejaron sin drenar por completo.
El resultado en Drago se suma a una tendencia que Petroecuador ha reforzado en distintos bloques del oriente: en lugar de abrir nuevos campos, la estatal prioriza intervenciones puntuales sobre yacimientos ya conocidos, donde la infraestructura de transporte y almacenamiento ya está instalada y los costos de desarrollo resultan menores.
Ese enfoque reduce además los tiempos entre la perforación y la entrada en producción, algo que el propio salto de 3.225 a 7.006 barriles diarios en Drago parece confirmar.
El lugar de Drago dentro del Activo Shushufindi
Drago funciona dentro del Activo Shushufindi, un bloque operativo que agrupa además a los campos Shushufindi, Aguarico, Cobra y Condorazo. Dentro de ese conjunto, Drago ocupa ahora el segundo lugar como mayor productor, solo detrás del campo que da nombre al activo.
El yacimiento no es nuevo. Lleva 19 años en actividad, un dato que la propia estatal petrolera destaca como evidencia de que todavía existe potencial de recuperación en campos maduros de la Amazonía ecuatoriana.
La estrategia de perforación direccional aplicada en el DRRA-050 se suma a otros esfuerzos recientes de EP Petroecuador por recuperar producción en bloques con años de explotación, una prioridad que la empresa ha repetido en distintos frentes operativos del oriente ecuatoriano.
Impacto en las finanzas de la estatal petrolera
Petroecuador estima que el pozo generará ingresos adicionales cercanos a USD 4 millones mensuales. Se trata de una proyección de la empresa, no de un ingreso ya contabilizado, y dependerá del comportamiento del precio internacional del crudo en los próximos meses.
El incremento en Drago llega en un momento en que la producción nacional de hidrocarburos también muestra señales de recuperación. Según cifras oficiales citadas en el reporte, el país produjo 371.379 barriles equivalentes de petróleo por día a escala nacional.
Ese nivel nacional coincide con otro repunte reciente registrado en el bloque ITT del Yasuní, que según reportó Panorama Ecuador superó los 52.000 barriles diarios tras resolverse una falla técnica. Ambos episodios reflejan el esfuerzo de la estatal por sostener la producción en varios frentes simultáneamente.
El petróleo sigue siendo uno de los principales rubros de ingresos del Estado ecuatoriano. Un aumento sostenido en campos como Drago incide directamente en las cuentas fiscales, sobre todo en un año en el que el precio internacional del crudo ha fluctuado y en el que el Gobierno busca fuentes de ingreso que no dependan de nuevo endeudamiento.
Los USD 4 millones mensuales proyectados por Petroecuador no representan, sin embargo, una cifra garantizada. El monto depende de que la producción del pozo se mantenga estable y de que el precio del barril no caiga por debajo de los niveles considerados en la proyección interna de la empresa.
Un campo maduro que sigue rindiendo
La Amazonía ecuatoriana concentra buena parte de los campos petroleros más antiguos del país, muchos de ellos operados por Petroecuador desde hace más de dos décadas. Drago se suma a esa lista de yacimientos que, pese a su edad, siguen respondiendo a nuevas intervenciones técnicas.
La empresa no adelantó si perforará pozos adicionales en Drago durante lo que resta de 2026. Tampoco precisó si aplicará la misma técnica direccional en otros campos del Activo Shushufindi, aunque el resultado del DRRA-050 podría convertirse en referencia para intervenciones similares.
El Ministerio de Ambiente y Energía no ha emitido, hasta el cierre de esta nota, un pronunciamiento propio sobre el incremento en Drago. La información disponible proviene únicamente del comunicado de EP Petroecuador y del reporte publicado por El Oriente.
Para el sector hidrocarburífero ecuatoriano, el caso de Drago añade un dato relevante al panorama de precios y márgenes que ya venía discutiéndose en el país, en momentos en que los ajustes en la calidad de los combustibles también forman parte de la agenda de la petrolera estatal.
El comunicado de Petroecuador no incluyó declaraciones textuales atribuidas a un funcionario específico, por lo que esta nota se limita a las cifras y datos técnicos confirmados en la fuente original.




