La inteligencia artificial procesa más rápido grandes volúmenes de mediciones, pero su capacidad para anticipar desastres naturales varía según el fenómeno, explica Raúl Reyero Díez, coordinador de la Maestría en Big Data y Ciencia de Datos de la Universidad Internacional de Valencia (VIU).
Qué fenómenos se pueden monitorear mejor
Según el experto, se benefician más los eventos con variables observables en el tiempo, como inundaciones, sequías, olas de calor e incendios forestales. Las crecidas de ríos pueden conocerse con días de antelación; las inundaciones repentinas solo dan horas de margen. En los deslizamientos se identifican zonas y periodos de mayor riesgo, no puntos exactos.
Los terremotos siguen siendo el escenario más complejo por la falta de señales previas fiables. Reyero añade que un porcentaje de acierto aislado puede ser engañoso y que corresponde a las personas decidir qué hacer con la información, por lo que los sistemas de alerta temprana deben verse como apoyo a la planificación pública.
