- El operativo de las Fuerzas Armadas se ejecutó en el sector selvático de Suwants, cantón Taisha.
- Fueron neutralizadas cuatro excavadoras pesadas y tres campamentos logísticos clandestinos.
- El perjuicio financiero contra las economías ilícitas asciende a un estimado de USD 412.000.
- La intervención fluvial y terrestre evitó la contaminación de afluentes amazónicos con mercurio.
Efectivos del Ejército ecuatoriano ejecutaron una incursión táctica en el sector de Suwants, perteneciente al cantón Taisha en la provincia amazónica de Morona Santiago, donde procedieron a la neutralización e inhabilitación definitiva de cuatro excavadoras de oruga y la destrucción de tres campamentos clandestinos de minería no autorizada. La operación militar causó un impacto financiero directo superior a los USD 412.000 sobre las organizaciones delictivas dedicadas a la extracción aurífera ilícita.
Despliegue táctico en la cuenca amazónica
La intervención se planificó tras tareas prolongadas de reconocimiento aerotáctico e inteligencia militar que detectaron la apertura ilegal de frentes de extracción en zonas de amortiguamiento ecológico. Los uniformados sorprendieron las instalaciones rústicas donde se almacenaban cientos de galones de diésel subsidiado, motores de succión de agua, clasificadoras metálicas de mineral y mangueras de alta presión utilizadas para el lavado indiscriminado de sedimentos.
Conforme a los protocolos legales establecidos en el marco del conflicto armado interno y el combate contra grupos armados organizados, los soldados procedieron a la detonación controlada de los componentes críticos de la maquinaria pesada para imposibilitar su reutilización. Este despliegue de las fuerzas del orden se suma a las continuas operaciones contra estructuras criminales en puntos conflictivos, tales como las capturas militares de cabecillas delictivos en zonas periféricas, cuyo financiamiento suele nutrirse de la minería clandestina y el narcotráfico.
Protección ambiental y persecución a economías ilícitas
Mandos del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas destacaron que la erradicación de estos enclaves previene el vertido masivo de sustancias tóxicas como mercurio y cianuro en los ríos que abastecen a las comunidades indígenas shuar y achuar del cantón Taisha. Las autoridades reiteraron que los operativos continuarán de manera coordinada con la Agencia de Regulación y Control de Energía y Recursos Naturales No Renovables.
Reportes del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente e investigaciones de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) advierten que la minería ilegal se ha consolidado como una de las mayores fuentes de blanqueo de capitales en Sudamérica, provocando deforestación irreversible y financiando redes del crimen organizado transnacional.
Impacto en las comunidades originarias y presencia estatal
Los pobladores originarios de la zona habían manifestado su alarma por la presencia creciente de foráneos armados que amedrentaban a los líderes comunitarios y deforestaban amplias extensiones de bosque primario. Tras la incursión de las tropas, representantes territoriales solicitaron el establecimiento de destacamentos militares permanentes que impidan el retorno de las mafias mineras.
El Estado ecuatoriano ha reforzado la vigilancia fluvial en los ríos Pastaza y Santiago para interceptar las barcazas que transportan combustible y repuestos mecánicos hacia las áreas de explotación clandestina. Las autoridades judiciales abrieron investigaciones de oficio para identificar a los financistas de la maquinaria inhabilitada y cortar las cadenas de suministro que facilitan el avance de la minería ilegal en el oriente del país.
Restauración ecológica y control en las cuencas fluviales
Los daños ambientales ocasionados por las faenas de minería no autorizada en el cantón Taisha exigirán un plan integral de remediación ambiental por parte del Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica. La remoción indiscriminada de riberas fluviales y el desvío artificial de cursos de agua destruyeron hábitats acuáticos críticos y comprometieron la calidad del líquido vital para las comunidades amazónicas circundantes que dependen de la pesca tradicional para su subsistencia diaria.
Para evitar la reapertura de los campamentos desmantelados, patrullas del Ejército mantendrán sobrevuelos periódicos y puestos de control fluvial avanzados a lo largo de los afluentes de los ríos Pastaza y Morona. La presencia militar disuasiva buscará cortar las cadenas de contrabando de combustible y víveres hacia las áreas selváticas protegidas, blindando el patrimonio natural de la Amazonía ecuatoriana frente a la incursión destructiva de las economías criminales organizadas.




