- Noboa dijo que participará en campaña por los candidatos de ADN entre 4 y 5 días.
- No pedirá permiso a la Asamblea para ausentarse durante todo el periodo electoral.
- ADN afirma tener «buenos números» en varias provincias, según sus propias mediciones.
- Es la primera vez que el movimiento oficialista participa en elecciones seccionales.
El presidente Daniel Noboa adelantó el 17 de septiembre de 2026, en una entrevista con radio Élite, que su participación directa en la campaña de los candidatos de su movimiento Acción Democrática Nacional (ADN) para las elecciones seccionales se limitará a entre 4 y 5 días, muy por debajo de lo que suele involucrarse un jefe de Estado en funciones durante procesos electorales de este tipo.
«Hay muchas cosas que tengo que hacer como presidente»
Noboa justificó la brevedad de su participación con una razón directamente vinculada a su agenda de gobierno: «hay muchas cosas que tengo que hacer como presidente», señaló, en un intento por marcar distancia entre sus funciones ejecutivas y el rol de jefe de campaña que en otras elecciones han asumido presidentes en ejercicio en Ecuador y la región.
Sin permiso a la Asamblea para el periodo completo
El mandatario también aclaró un punto que había generado dudas en los últimos días: no solicitará a la Asamblea Nacional un permiso que cubra todo el periodo de campaña electoral, un mecanismo que la Constitución exige cuando el presidente se ausenta del país o delega temporalmente sus funciones. Al limitar su participación a unos pocos días, Noboa evita activar ese trámite legislativo, que además de burocrático podría convertirse en un nuevo punto de fricción con la oposición en la Asamblea.
Primeras elecciones seccionales para ADN
Las próximas elecciones seccionales marcan el debut de ADN como movimiento político en este tipo de comicios, en los que se disputan alcaldías, prefecturas y otros cargos de representación local en todo el país. Según las propias mediciones internas del movimiento, citadas por Noboa durante la entrevista, ADN registra «buenos números» en varias provincias, aunque el presidente evitó dar cifras concretas o nombrar los territorios donde su movimiento se perfila con mejores posibilidades.
«Muchas sorpresas», sin especificar dónde
El mandatario anticipó además que su movimiento dará «muchas sorpresas» en algunos territorios específicos durante la jornada electoral, aunque nuevamente prefirió no adelantar en qué provincias o cantones espera los resultados más favorables. La estrategia de mantener la incertidumbre sobre sus expectativas reales es habitual en la comunicación electoral de distintos movimientos políticos, que buscan evitar comprometerse públicamente con metas que después puedan no cumplirse.
Un patrón que ya se venía perfilando
La postura de Noboa no rompe del todo con gestos previos de cercanía a sus candidatos. Apenas un día antes de esta entrevista, el presidente ya había compartido un almuerzo con candidatos de ADN al Guayas, un gesto de respaldo público que contrasta con el anuncio de una participación formal limitada en la campaña propiamente dicha. La diferencia, según el propio entorno presidencial, está entre los actos de acompañamiento puntual y una gira de campaña estructurada, que Noboa prefiere evitar por el desgaste que implicaría para su agenda de gobierno.
El calendario electoral avanza en paralelo
Mientras se define el nivel de involucramiento presidencial, el Consejo Nacional Electoral (CNE) continúa con los preparativos técnicos de los comicios. El organismo ya avanzó en el calendario electoral rumbo a las seccionales, blindó 368 recintos en riesgo por el fenómeno de El Niño y advirtió sobre las multas por fotografiar la papeleta el día de la votación, en un proceso que combina la organización logística con la definición del rol que tendrán los principales líderes políticos del país durante la recta final de campaña.
El Consejo Nacional Electoral no se ha pronunciado sobre los límites legales que enfrentaría un presidente en ejercicio si decidiera extender su participación en campaña más allá de los días señalados por Noboa, un vacío normativo que distintos analistas políticos han señalado en las últimas semanas.
Un equilibrio difícil de sostener
La estrategia de Noboa busca resolver una tensión que enfrentan casi todos los presidentes en ejercicio durante procesos electorales locales: respaldar públicamente a su movimiento sin que ese respaldo se traduzca en un uso excesivo de la investidura presidencial con fines electorales, algo que la oposición suele denunciar como ventaja indebida frente a otras candidaturas. Al fijar un límite explícito de días, el mandatario intenta anticiparse a ese tipo de cuestionamientos, aunque no despeja del todo la discusión sobre si actos como el almuerzo con candidatos en Guayas ya forman parte, de hecho, de una campaña no declarada como tal.
Para ADN, el reto es doble: consolidarse como fuerza política a nivel local por mérito propio, sin depender exclusivamente de la figura presidencial, y al mismo tiempo capitalizar la popularidad de Noboa en los territorios donde su respaldo puede inclinar la balanza en contiendas reñidas. El resultado de las seccionales servirá, además, como primer termómetro real del movimiento oficialista fuera de una elección presidencial, en la que Noboa concentró la mayor parte del respaldo electoral.




