- Empacadoras de camarón reportan pérdidas de entre 150.000 y 300.000 libras por turno debido a cortes no programados.
- Compañías ajustan su planificación de noviembre para procesar únicamente el 35% de su volumen habitual.
- Escasez de insumos críticos como hielo y cartón para empaque agrava la crisis operativa del gremio acuícola.
- La Cámara Nacional de Acuacultura solicita operar con carga reducida pero continua para evitar paralizaciones totales.
La industria camaronera del Ecuador, uno de los motores más robustos de las exportaciones no petroleras del país, advirtió sobre un grave deterioro en sus operaciones fabriles debido a las interrupciones eléctricas sin previo aviso que sufren las plantas de procesamiento y congelamiento. Al encarecimiento de los combustibles y las materias primas se añade ahora la imposibilidad de planificar los ciclos productivos en las empacadoras ubicadas en las provincias costeras.
José Antonio Camposano, presidente ejecutivo de la Cámara Nacional de Acuacultura (CNA), denunció que las empresas enfrentan turnos de trabajo completamente desperdiciados mientras el personal aguarda la restitución del suministro eléctrico. De acuerdo con datos del gremio, varias plantas procesadoras han dejado de empacar entre 150.000 y 300.000 libras de camarón en un solo turno laboral, asumiendo sobrecostos de mano de obra y horas suplementarias sin generar ingresos.
Impacto en la planificación y escasez de suministros
La incertidumbre energética ha obligado a múltiples compañías a ajustar drásticamente sus metas para el próximo mes de noviembre, reduciendo su volumen proyectado a solo el 35% de su capacidad habitual. “Lamentablemente, las empresas no pueden seguir pagando turnos y horas extras si carecen de la seguridad de contar con el fluido eléctrico indispensable”, enfatizó Camposano.
A los apagones en planta se suma la menor disponibilidad de hielo para preservar el crustáceo cosechado en las fincas camaroneras y una alarmante escasez de papel y cartón para armar los embalajes de exportación. Ante esta coyuntura, la CNA propuso a las autoridades energéticas un esquema consensuado para que el sector opere con una carga eléctrica reducida pero garantizada de forma continua, evitando apagones abruptos que dañen los sistemas de frío y malogren el producto fresco.
La crisis que atraviesa este sector productivo está directamente conectada con el impacto del estiaje en los embalses hidroeléctricos, cuya falta de caudal ha desestabilizado la generación de energía en todo el Sistema Nacional Interconectado.
Exportaciones multimillonarias y empleo en juego
Pese a las alertas gremiales, el viceministro de Acuacultura y Pesca del Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca, Hugo Vera, descartó que los cortes recientes anticipen un racionamiento formal generalizado, atribuyendo los eventos a trabajos de mantenimiento técnico en las líneas de transmisión.
No obstante, los datos económicos confirman la magnitud del riesgo: en 2025 las exportaciones ecuatorianas de camarón superaron los 8.400 millones de dólares, mientras que entre enero y julio de 2026 alcanzaron los 5.765 millones de dólares. Si las fallas eléctricas persisten, la cadena acuícola arriesga su liderazgo mundial y pone en peligro más de 160.000 puestos de trabajo directos que sustentan la economía del litoral ecuatoriano.
Representantes de las cooperativas de productores de pequeña escala señalaron que la falta de fluidez en las plantas empacadoras retrasa la cosecha en piscinas, lo que incrementa el riesgo de mortandad del camarón por falta de oxigenación artificial en piscinas tecnificadas dependientes del fluido eléctrico nacional.
Dirigentes de la CNA recalcaron que la cadena camaronera no puede absorber indefinidamente el costo operativo del diésel para autogeneración eléctrica en piscinas y laboratorios de larvas, por lo que instaron al Ministerio de Energía a instalar mesas técnicas urgentes con el sector exportador.
