- Un adulto y su hijo de 14 años fueron liberados ilesos en una vivienda del distrito Nueva Prosperina.
- Las víctimas fueron raptadas el pasado 15 de octubre por un comando de 20 asaltantes armados.
- Los secuestradores vestían indumentaria militar falsa y desarmaron a los guardias privados del conjunto.
- Agentes de la unidad antisecuestros de la Policía Nacional ejecutaron la incursión sin disparos.
En una exitosa y coordinada operación táctica de inteligencia investigativa, unidades especializadas de la Policía Nacional lograron rescatar sanos y salvos en el conflictivo sector de Nueva Prosperina, en el noroeste de Guayaquil, a un ciudadano y a su hijo menor de 14 años de edad que permanecían secuestrados en Samborondón desde la madrugada del pasado 15 de octubre. La intervención policial se ejecutó sin enfrentamientos armados y permitió devolver la tranquilidad a los familiares de los afectados.
El violento rapto se perpetró al interior de un exclusivo complejo residencial cerrado ubicado en el kilómetro 3 de la vía a Samborondón, en la provincia del Guayas. De acuerdo con las denuncias recabadas por el Ministerio del Interior, una célula delictiva conformada por cerca de veinte hombres fuertemente armados irrumpió en la garita principal portando uniformes camuflados y chalecos antibalas con insignias falsificadas de las Fuerzas Armadas.
Modus operandi con vestimenta táctica y sabotaje a la seguridad
Para neutralizar la capacidad de respuesta inmediata, los antisociales encañonaron y maniataron a los guardias de seguridad privada de la garita, despojándolos de sus armas de fuego reglamentarias y destruyendo los servidores centrales de las cámaras de videovigilancia de la urbanización. Posteriormente, ingresaron directamente al domicilio de las víctimas, sacándolas en contra de su voluntad en dos camionetas todoterreno de alta gama con vidrios polarizados.
Tras recibir la alerta al sistema ECU 911, agentes de la Dirección Nacional de Investigación de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestro (Dinased) y de la Unidad Antisecuestros y Extorsión (Unase) desplegaron labores de rastreo tecnológico satelital y análisis de telecomunicaciones, tareas operativas coordinadas con los operativos de combate al crimen organizado e investigaciones policiales implementados en la Zona 8.
Incursión en zona crítica y evaluación de las víctimas
Los trabajos de triangulación de antenas celulares permitieron localizar el inmueble de cautiverio en una barriada de difícil acceso en Nueva Prosperina, distrito catalogado históricamente entre los más conflictivos de la urbe costera. Durante el allanamiento sorpresa, los agentes redujeron la custodia del inmueble y aseguraron la integridad física del padre y del adolescente, quienes fueron trasladados a una casa de salud para chequeos médicos y contención psicológica especializada.
Oficiales de la institución destacaron que la rápida notificación de la familia al número 1800-DELITO resultó crucial para neutralizar el intento de extorsión económica antes de que se concretara la transferencia de fondos exigida por los captores.
La Fiscalía General del Estado abrió una instrucción fiscal para identificar y capturar a los cabecillas de la red criminal que planificó el asalto, reiterando a la ciudadanía la importancia de denunciar de inmediato cualquier exigencia extorsiva sin pactar pagos clandestinos.
Estrategias de seguridad comunitaria en urbanizaciones cerradas
El violento episodio encendió las alarmas entre los comités barriales y administraciones de urbanizaciones cerradas de la vía a Samborondón, donde se convocaron asambleas urgentes para revisar los protocolos de contratación de empresas de seguridad privada y reforzar los controles de ingreso perimetral. Expertos en criminología sugieren incorporar sistemas de reconocimiento de placas vehiculares enlazados en tiempo real con las bases de datos de la Policía Nacional para detectar autos clonados antes de que franqueen las garitas.
