- Ocho incendios de magnitud permanecen activos de forma simultánea en el país.
- Provincias de la Sierra central y austral concentran la mayor superficie siniestrada.
- Vientos intensos y baja humedad atmosférica complican las labores de extinción terrestre.
- Equipos de bomberos cuentan con apoyo de guardaparques y brigadistas comunitarios.
Focos críticos en la región interandina
Al menos ocho incendios forestales de magnitud considerable permanecen activos este 11 de octubre en diversas zonas montañosas y de transición vegetal de Ecuador, movilizando a decenas de cuadrillas de casacas rojas, guardaparques y voluntarios agrícolas. Según los informes técnicos consolidados por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos y los cuerpos de bomberos locales, la combinación de vientos secos con velocidades superiores a 35 kilómetros por hora y vegetación deshidratada aceleró la propagación del fuego sobre pajonales y bosques secundarios.
Las provincias de Azuay, Loja, Chimborazo y Pichincha registraron los focos de mayor complejidad orográfica. En quebradas de pronunciada pendiente, el acceso de autobombas y tanqueros resulta físicamente inviable, obligando a los socorristas a realizar ascensos a pie con herramientas manuales como batefuegos, azadones y mochilas aspersoras. En varios cantones se activaron aeronaves policiales y militares equipadas con el dispositivo helitransportado Bambi Bucket para ejecutar descargas de agua en crestas inaccesibles.
En el cantón Nabón y en las estribaciones del Parque Nacional Cajas, comuneros colaboran con los bomberos abriendo zanjas cortafuego para evitar que las llamas amenacen zonas de captación de agua que abastecen a centros urbanos australes.
Compromiso operativo y causas de los siniestros
La labor incansable de los rescatistas coincide con la reciente fecha cívica en la que Ecuador conmemora el Día del Bombero rindiendo tributo a su labor de auxilio frente a desastres naturales. Las autoridades ambientales advirtieron que gran parte de estos siniestros se originan por las denominadas quemas agrícolas controladas que terminan desbordándose por ráfagas repentinas, así como por actos negligentes de excursionistas.
Inspectores del Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica evalúan las pérdidas de flora y fauna endémica en microcuencas protegidas, señalando que la recuperación del suelo orgánico requerirá años de reforestación planificada. Paralelamente, la Policía Nacional del Ecuador inició investigaciones periciales para identificar a los presuntos responsables materiales de fuegos provocados deliberadamente, delito sancionado con penas privativas de libertad de hasta tres años según el Código Orgánico Integral Penal.
Peritos de criminalística ambiental han recolectado indicios en zonas de inicio del fuego que sugieren el uso deliberado de acelerantes químicos en terrenos sometidos a presiones de expansión inmobiliaria informal.
Impacto ambiental y medidas de prevención
Comunidades indígenas y campesinas colaboran activamente abriendo líneas de defensa y cortafuegos en los linderos de sus parcelas productivas para evitar que las lenguas de fuego alcancen corrales o viviendas habitadas. La inhalación prolongada de humo ha provocado afecciones respiratorias leves en poblaciones aledañas, lo que motivó el desplazamiento de brigadas médicas del Ministerio de Salud Pública dotadas de colirios, mascarillas y broncodilatadores.
Las entidades de socorro reiteraron su llamado a la población rural para suspender de forma estricta el encendido de fogatas o rastrojos mientras persistan las alertas meteorológicas por radiación extrema y déficit de precipitaciones en los callejones interandinos. El monitoreo satelital continuará activo durante las próximas 48 horas para detectar puntos de calor tempranos y evitar que nuevos focos amenacen reservas ecológicas nacionales.
Los municipios afectados han dispuesto el cierre temporal de senderos turísticos en áreas protegidas para salvaguardar la integridad de los visitantes y facilitar el libre tránsito de vehículos de respuesta táctica en caminos de tercer orden.




