- La economía de Brasil cerró 2025 con un crecimiento del 2,3 %, sostenida principalmente por el fuerte desempeño del sector agropecuario.
- El resultado estuvo en línea con las previsiones oficiales y del mercado, que proyectaban una expansión anual de entre el 2,2 % y el 2,5 % del Producto Interno Bruto (PIB).
- El sector agropecuario fue el principal impulsor de la economía brasileña en 2025, con un impresionante crecimiento del 11,7 % anual.
La economía de Brasil cerró 2025 con un crecimiento del 2,3 %, sostenida principalmente por el fuerte desempeño del sector agropecuario. Aunque el ritmo fue menor al 3,4 % registrado en 2024, el país encadenó su quinto año consecutivo de expansión, consolidándose como la mayor economía de América Latina.

El resultado estuvo en línea con las previsiones oficiales y del mercado, que proyectaban una expansión anual de entre el 2,2 % y el 2,5 % del Producto Interno Bruto (PIB).
El agro, el gran motor del crecimiento
El sector agropecuario fue el principal impulsor de la economía brasileña en 2025, con un impresionante crecimiento del 11,7 % anual.
Cultivos clave como el maíz y la soja alcanzaron cifras récord, con aumentos del 23,6 % y 14,6 % respectivamente. La ganadería también aportó resultados positivos, según datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).
Sin el dinamismo del campo, el resultado económico habría sido considerablemente más débil, reconoció el propio Gobierno.
Servicios e industria avanzan con menor fuerza
El sector servicios creció un 1,8 %, mientras que la industria avanzó un 1,4 %, impulsada principalmente por el área de hidrocarburos.
El consumo de las familias aumentó un 1,3 %, respaldado por la fortaleza del mercado laboral y los programas de transferencia de renta del Ejecutivo. Sin embargo, la cifra quedó lejos del 5,1 % registrado en 2024, reflejando el impacto de las condiciones financieras más restrictivas.
En este contexto, la tasa de desempleo se mantuvo en torno al 5 %, uno de los niveles más bajos de los últimos años, según destacó la Federación de Industrias del Estado de São Paulo (Fiesp).
Altos tipos de interés frenan el ritmo
Uno de los factores clave en la desaceleración fue la política monetaria contractiva del Banco Central de Brasil, que mantiene la tasa oficial de interés en el 15 % anual para contener la inflación.
La inflación cerró 2024 en 4,83 % y descendió a 4,26 % al término de 2025, su menor nivel desde 2018.
El Ministerio de Hacienda atribuyó la pérdida de dinamismo del PIB al encarecimiento del crédito, que afectó especialmente a partir del segundo semestre del año.
PIB per cápita e inversiones
El PIB per cápita alcanzó los 59.687,49 reales (unos 11.400 dólares), con un crecimiento real del 1,9 % frente a 2024.
Las inversiones aumentaron un 2,9 %, manteniendo la tasa de inversión en el 16,8 % del PIB, lo que muestra estabilidad pese al entorno internacional incierto y a los aranceles de hasta el 50 % impuestos por Estados Unidos a ciertos productos.
Perspectivas para 2026 en año electoral
Para 2026, el mercado financiero prevé una nueva desaceleración, con un crecimiento estimado del 1,8 %. No obstante, el Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva calcula una expansión del 2,3 %, en un año marcado por elecciones presidenciales, regionales y legislativas.
El Ejecutivo proyecta un menor desempeño agrícola, pero confía en que la industria y los servicios compensen esa caída y sostengan la actividad económica.
Fuente: La República
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