- El Museo del Cacao desarrolló el taller artístico Reflexionando la naturaleza.
- Más de 25 niños, jóvenes y adultos participaron guiados por el artista Martín Mamani.
- Los asistentes elaboraron ilustraciones con lápices de color, tinta acrílica y violeta de genciana.
- El Municipio promueve espacios culturales para revitalizar el centro histórico y la convivencia.
Una jornada colmada de creatividad, aprendizaje y encuentro familiar tuvo lugar el pasado domingo en las instalaciones del Museo del Cacao, emblemático recinto cultural administrado por la Dirección de Eventos Especiales y Turismo del Municipio de Guayaquil. La actividad congregó a más de 25 participantes de diversas edades en el taller comunitario Reflexionando la naturaleza.
La propuesta buscó incentivar a los ciudadanos a observar los elementos cotidianos del entorno natural bajo una mirada artística y analítica. A través de técnicas plásticas accesibles, los asistentes tradujeron percepciones botánicas, formas orgánicas y texturas tropicales en composiciones gráficas plasmadas sobre láminas de papel en formato A4, enriqueciendo su sensibilidad hacia el patrimonio ambiental porteño.
Técnicas geométricas y experimentación con pigmentos no convencionales
La capacitación estuvo a cargo del artista plástico y educador peruano Martín Mamani, quien propuso una metodología basada en la descomposición de la realidad a partir de figuras geométricas esenciales. Los alumnos emplearon la circunferencia como base estructurante para delinear frutos, ramas de cacao fino de aroma, aves locales y paisajes ribereños del río Guayas.
Durante la sesión práctica, los asistentes combinaron lápices policromos con tintas acrílicas y violeta de genciana, un compuesto antiséptico tradicional cuyo pigmento violáceo aportó contrastes y tonalidades vibrantes a las ilustraciones. Esta experimentación permitió a participantes novatos descubrir nuevas vías de expresión visual sin requerir conocimientos académicos previos en dibujo formal.
Para residentes del centro como Luis Medina, quien acudió junto a sus sobrinos pequeños, este tipo de talleres representan un beneficio directo para la salud mental y la integración comunitaria: “El arte es una bendición que ayuda a distraerse, a volar la imaginación y a compartir sanamente con los vecinos”, destacó mientras finalizaba su lámina inspirada en la mazorca del cacao nacional.
Revitalización del centro urbano y preservación de la memoria histórica
La realización de eventos culturales continuos forma parte de la estrategia municipal para devolver dinamismo económico, seguridad y vida diurna al casco central porteño, particularmente a lo largo del bulevar peatonal de la calle Panamá. Estas acciones complementan las intervenciones de control que se ejecutan en los distritos metropolitanos, en momentos donde la Policía ejecuta megaoperativos en Guayaquil para resguardar la tranquilidad de las familias y comerciantes.
Asimismo, los programas impulsados desde el portal turístico Guayaquil es mi Destino buscan revalorizar el legado cacaotero del país. El Museo del Cacao, levantado sobre la restaurada casa patrimonial Guzmán, no solo preserva la memoria de la época de la Pepa de Oro y el esplendor comercial de fines del siglo XIX, sino que abre sus salones coloniales como talleres interactivos que democratizan el acceso a las artes plásticas para toda la ciudadanía guayaquileña.
Durante los recorridos guiados complementarios, los visitantes conocen de cerca el proceso de fermentación y secado del cacao fino de aroma, variedad ancestral que otorgó a Ecuador prestigio internacional en los mercados chocolateros de Suiza, Bélgica y Francia. La integración de la historia económica con la práctica artística refuerza la identidad colectiva de las nuevas generaciones.
La Dirección de Turismo municipal adelantó que mantendrá una agenda de actividades formativas gratuitas durante los fines de semana, invitando a creadores nacionales y extranjeros a dictar talleres de grabado, acuarela y modelado en arcilla, con el objetivo de convertir a la calle Panamá en el principal corredor cultural al aire libre de Guayaquil.




