✨ EN VIVO ☁️ 24°C Quito, EC
⛽ PRECIOS Extra/Eco: $3.242 Súper: $4.74 Diésel: $3.181
🚗 MOVILIDAD Pico y Placa hoy en Quito restringe a: -
✨ EN VIVO ☁️ 24°C Quito, EC
⛽ PRECIOS Extra/Eco: $3.242 Súper: $4.74 Diésel: $3.181
🚗 MOVILIDAD Pico y Placa hoy en Quito restringe a: -

El Niño dispara hasta 425% el precio del pescado en Manta

Puestos de venta de pescado fresco en un mercado de Manta
  • El fenómeno de El Niño calienta el mar frente a Manabí 4,1 grados por encima del promedio histórico.
  • La libra de dorado pasó de USD 0,40 a USD 1,70, un salto de 425%.
  • La corvina de 3 a 5 libras subió de USD 7-8 a USD 15 en los mercados de Manta.
  • Una veda del dorado, vigente hasta el 7 de octubre, agrava la escasez de oferta.

La libra de pescado se volvió un lujo en los mercados de Manta, provincia de Manabí, luego de que el fenómeno de El Niño calentara las aguas del Pacífico frente a la costa ecuatoriana y alejara a buena parte de las especies comerciales hacia zonas más profundas y frías. El Estudio Regional del Fenómeno de El Niño (Erfen) confirmó una anomalía térmica de 4,1 grados por encima del promedio histórico para esta época del año, un dato que los propios pescadores de la zona ya venían anticipando por la caída sostenida de sus capturas desde julio.

Alzas que llegan hasta el 425% en algunas especies

El caso más extremo es el del dorado, cuya libra pasó de USD 0,40 a USD 1,70 en los puestos del mercado Playita Mía, un incremento de 425% que los comerciantes atribuyen tanto al calentamiento del mar como a la veda que rige sobre esa especie desde el 7 de julio hasta el 7 de octubre de 2026. El gacho, otra especie muy consumida en la región, duplicó su valor: de un precio base pasó a venderse entre USD 2,30 y USD 4,00 la libra.

La corvina de entre tres y cinco libras, un producto habitual en las mesas manabitas, subió de USD 7-8 a USD 15, un alza de entre 87% y 114% según el tamaño de la pieza. El robalo, que se comercializa por sartas, pasó de USD 15 a USD 20, mientras que el dorado fileteado se encareció de USD 2,50 a USD 4,50 la libra, un salto del 80%. Incluso especies con menor variación, como el bonito y el atún congelado, registraron un alza cercana al 8%, de USD 1,20 a USD 1,30 la libra.

Comerciantes reportan menos volumen y clientes que regatean

Geovanny Vélez y Bolívar Chávez, comerciantes del mercado Playita Mía, coinciden en que el problema no es solo el precio, sino la cantidad de pescado que llega a diario desde los muelles. Con menos volumen disponible, cada comerciante recibe una fracción de lo que solía repartirse entre varios puestos, lo que a su vez presiona los precios al alza incluso en especies que normalmente no son tan sensibles a las variaciones estacionales del mar.

El Erfen, organismo técnico que monitorea las condiciones oceánicas y climáticas en el Pacífico suroriental, señaló en su reporte más reciente estar «confirmando un calentamiento significativamente superior a lo normal» frente a las costas de Ecuador, Perú, Colombia y Chile. Ese calentamiento modifica las corrientes marinas y empuja a especies como el dorado y la corvina hacia aguas más profundas, fuera del alcance de las embarcaciones artesanales que operan cerca de la costa manabita.

Un fenómeno que golpea directo al bolsillo de los consumidores

Para las familias que dependen del pescado como fuente principal de proteína, el encarecimiento llega en un momento en que otros rubros de la canasta básica también han subido, desde el precio del diésel subsidiado hasta el costo de insumos agrícolas. Comerciantes de Manta esperan que los precios se normalicen recién cuando termine la veda del dorado en octubre y las condiciones del mar regresen a sus valores habituales, aunque advierten que un fenómeno de El Niño prolongado podría extender la escasez más allá de esa fecha.

Mientras tanto, algunos consumidores han optado por sustituir el pescado fresco por presentaciones congeladas, que registraron alzas más moderadas, o por reducir la frecuencia de compra. La situación también preocupa a pequeños restaurantes de la ruta del pescado en Manabí, que dependen de precios estables para mantener sus menús sin trasladar todo el incremento a sus clientes.

Gremios de pescadores artesanales piden además mayor control sobre embarcaciones industriales que faenan cerca de la franja costera, pues consideran que la competencia por un recurso ya reducido por El Niño termina perjudicando primero a quienes salen a pescar con canoas y botes pequeños. Para ellos, cada semana adicional de aguas cálidas representa menos viajes rentables y más presión para sostener a sus familias con ingresos que dependen exclusivamente de lo que logran capturar cada jornada.

ÚLTIMAS NOTICIAS

Scroll to Top
Visita nuestra Red de Medios Aliados: Ecuador Noticias 360  |  Mundo Tuerca