- Brad Pitt encarna a un oficial de Fuerzas Especiales atrapado en la naturaleza salvaje de Alaska.
- La producción cinematográfica marca su segunda colaboración directa con el cineasta David Ayer.
- El largometraje llegará a las salas de cine internacionales el próximo 25 de septiembre de 2026.
- La cinta participará en la Sección Oficial fuera de concurso del Festival de San Sebastián.
El actor estadounidense Brad Pitt presentó en el anfiteatro FirstBank de Franklin, en el estado de Tennessee, su nuevo proyecto cinematográfico titulado En el corazón de la bestia (Heart of the Beast). La producción, producida y distribuida por Paramount Pictures junto al sello Plan B Entertainment, sitúa al intérprete en una experiencia límite de supervivencia filmada en escenarios naturales de bajas temperaturas, humedad persistente y terrenos abruptos.
En el filme, Pitt da vida a James Belmont, un oficial retirado de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos que sufre un violento accidente aéreo sobre territorio inhóspito de Alaska. Desprovisto de equipamiento convencional y aislado de cualquier base militar, el protagonista emprende una travesía desesperada junto a Odin, su perro de combate adiestrado, con quien debe superar el acecho de la fauna silvestre, el congelamiento paulatino y la falta de suministros.
Un desafío físico sin precedentes en la trayectoria del actor
Durante la ceremonia de apertura en territorio norteamericano, Pitt catalogó este rodaje como el reto corporal más severo de toda su carrera. A diferencia de otras producciones donde la acción descansa en estudios cerrados o efectos digitales, el equipo técnico operó en locaciones con temperaturas bajo cero y fango constante. Esta exigencia corporal conecta con el compromiso de otras figuras consagradas de la industria, tal como ocurre con las escenas de riesgo asumidas por Tom Cruise en sus sagas de acción real.
El actor detalló que las condiciones meteorológicas forzaron jornadas extenuantes donde la fatiga muscular era inmediata: «De principio a fin estuvimos expuestos a todo; había humedad, hacía frío y tuvimos que hacer un trabajo físico bastante duro», expresó el intérprete en declaraciones recogidas por CulturaOcio. Pitt remarcó además que la exigencia física no eclipsó la carga dramática: «El listón emocional también estaba muy alto, así que ambas cosas iban de la mano para contar la historia».
La dirección de David Ayer y el vínculo humano-animal
La cinta representa el reencuentro profesional entre Brad Pitt y el realizador David Ayer, una década después del drama bélico Corazones de acero (Fury, 2014). Ayer explicó que la conexión con el texto escrito por el guionista Cameron Alexander resultó instantánea. El libreto cuenta además en su elenco secundario con las actuaciones de J.K. Simmons y Anna Lambe, quienes complementan las tensiones del rescate.
El origen del argumento posee una raíz profundamente íntima. Alexander concibió el guion durante una etapa de aislamiento económico y desempleo en Los Ángeles, cuando su única compañía cotidiana era su mascota. Aquel soporte afectivo inspiró la metáfora central de supervivencia mutua entre el militar y su perro, un aspecto que resonó en el propio Pitt al momento de construir a James Belmont a partir de sus vivencias personales.
Rumbo al Festival de San Sebastián y llegada a cartelera
Tras la premiere en suelo estadounidense, la comitiva del filme viajará a España para exhibir la obra en la Sección Oficial, fuera de competencia, dentro del prestigioso Festival Internacional de Cine de San Sebastián. El certamen donostiarra servirá de antesala europea previa al desembarco comercial programado para el 25 de septiembre de 2026. Este tipo de exhibiciones de gala en festivales internacionales dinamiza el circuito global del entretenimiento, en sintonía con citas especializadas como el Bogotá Horror Film Festival y otros encuentros temáticos del continente.
El paso de Brad Pitt por el País Vasco tendrá además un interés cultural particular para el artista, quien confirmó su intención de contemplar las creaciones escultóricas de Eduardo Chillida, artista homenajeado en recintos como el Museo Chillida Leku. Con una combinación de drama íntimo, rigor corporal y paisaje agreste, En el corazón de la bestia busca consolidarse como una de las propuestas cinematográficas más comentadas de la temporada otoñal.




