- En Ecuador, el Linfoma no Hodgkin es el séptimo cáncer más frecuente, con 1.211 diagnósticos y 572 fallecimientos en 2024.
- Latinoamérica concentra el 13,23% de los diagnósticos globales de Linfoma de Hodgkin.
- Un bulto indoloro, fiebre nocturna, fatiga y pérdida de peso son señales de alarma que no deben ignorarse.
- La supervivencia a 5 años llega al 89% en Hodgkin y al 74% en no Hodgkin con tratamiento oportuno.
El cáncer suele asociarse a dolores agudos o malestares evidentes. En el sistema linfático, la red de defensas que protege al cuerpo contra infecciones, la enfermedad puede avanzar en silencio, disfrazada de síntomas que se confunden con una gripe común. Ese retraso en la consulta médica es, según especialistas, uno de los principales obstáculos para un diagnóstico oportuno del linfoma.
Una fecha para aprender a escuchar al cuerpo
Cada 15 de septiembre, en el marco del Mes de Concientización sobre el Cáncer de la Sangre, se conmemora el Día Mundial del Linfoma. La fecha busca educar a la ciudadanía sobre cómo reconocer las señales del cuerpo, entender el funcionamiento de las defensas del organismo y actuar a tiempo mediante un diagnóstico oportuno, antes de que la enfermedad avance a etapas más difíciles de tratar.
Cómo se origina el linfoma en el organismo
El sistema linfático está compuesto por vasos, nódulos y ganglios que transportan linfocitos, los glóbulos blancos encargados de combatir enfermedades. El linfoma se origina cuando esas células de defensa mutan, se multiplican sin control y se acumulan en los ganglios linfáticos, afectando la respuesta inmune de la persona. Aunque existen más de 100 variantes, la medicina agrupa la enfermedad en dos grandes tipos.
El Linfoma de Hodgkin se caracteriza por la presencia de una célula anormal llamada Reed-Sternberg y es una variante altamente tratable, con grandes posibilidades de curación si se detecta a tiempo. Latinoamérica registra, sin embargo, la tercera tasa más alta del mundo para esta variante, concentrando el 13,23% de los diagnósticos globales y el 13,89% de los fallecimientos, dentro de un panorama que suma más de 647.000 nuevos casos de linfoma cada año a nivel mundial.
El Linfoma no Hodgkin, por su parte, es el tipo más común y engloba más de 90 subtipos que no presentan células de Reed-Sternberg. En Ecuador se registran 1.211 casos y 572 fallecimientos anuales, lo que lo ubica como el séptimo cáncer más frecuente y la novena causa de muerte por cáncer en el país.
Señales de alarma que no deberían ignorarse
Uno de los mayores desafíos del linfoma es que en sus etapas iniciales no suele causar síntomas evidentes, y sus manifestaciones varían según el tipo de variante y la zona del cuerpo afectada. Por eso es clave prestar atención a un bulto que no duele en el cuello, las axilas o la ingle y que no desaparece; fiebre y sudoraciones nocturnas intensas; fatiga y pérdida de peso sin causa aparente; y picazón en la piel, tos persistente o dolor en el pecho o el abdomen.
Si bien las causas del linfoma aún no están del todo claras, se han identificado factores de riesgo como los antecedentes familiares directos, ciertas infecciones —como VIH o Epstein-Barr— y una respuesta inmunitaria debilitada. Ambos tipos son ligeramente más frecuentes en hombres, aunque su impacto varía según la edad: el linfoma de Hodgkin suele diagnosticarse en jóvenes y adultos mayores, mientras que el no Hodgkin predomina en personas de mayor edad. Para confirmar el diagnóstico, el protocolo médico incluye análisis de sangre, tomografías o resonancias y, de forma definitiva, una biopsia.
Un panorama alentador gracias al avance médico
A pesar de la complejidad del diagnóstico, la evolución de la medicina ofrece un panorama alentador. Actualmente, la tasa de supervivencia a cinco años alcanza el 89% para el Linfoma de Hodgkin y el 74% para el Linfoma no Hodgkin, gracias al avance de las terapias disponibles. Sin embargo, los especialistas insisten en que vivir con la enfermedad, incluso después de un tratamiento exitoso, requiere acompañamiento médico, emocional y social a largo plazo.
El Día Mundial del Linfoma es, ante todo, un recordatorio de que ningún síntoma persistente debería ignorarse. Consultar a tiempo puede marcar la diferencia entre un diagnóstico temprano y uno tardío. Organismos como la Organización Panamericana de la Salud (OPS) insisten en la importancia de fortalecer el acceso a diagnóstico oncológico oportuno en la región, un factor que incide directamente en las tasas de supervivencia de distintos tipos de cáncer, incluido el linfoma.
Para otras coberturas sobre salud y prevención en el país, puede revisarse también cómo identificar a tiempo los síntomas de un infarto y la nota sobre la brigada médica que ofreció ecografías gratuitas en Quito.
Acerca de MSD
Desde hace 130 años, MSD desarrolla medicamentos y vacunas para enfrentar algunos de los mayores desafíos de salud a nivel mundial. MSD es una marca de Merck & Co., Inc., con sede en Rahway, Nueva Jersey, Estados Unidos. La compañía continúa a la vanguardia de la investigación para avanzar en la prevención y el tratamiento de enfermedades que amenazan a personas y animales, incluyendo el cáncer y enfermedades infecciosas como el VIH.





