Ejército da duro golpe a la minería ilegal mediante operativos estratégicos ejecutados en las provincias de Bolívar y Napo. Estas intervenciones, coordinadas con instituciones estatales, buscan frenar actividades ilícitas que afectan el ambiente y la economía. Además, las acciones se enfocan en proteger fuentes hídricas vulnerables y ecosistemas sensibles.
Según información oficial, las Fuerzas Armadas actuaron bajo protocolos técnicos y operativos previamente establecidos. En consecuencia, lograron desarticular estructuras clandestinas vinculadas a la extracción ilegal de recursos minerales. Este tipo de actividades genera impactos negativos significativos en términos ambientales y socioeconómicos.
Intervención en Bolívar y destrucción de infraestructura ilegal
En la provincia de Bolívar, específicamente en el sector Cruz del Hueso, se ejecutó un operativo liderado por la Primera División del Ejército. Asimismo, participó la Brigada de Caballería Blindada en coordinación con la Agencia de Regulación y Control Minero.
Durante la intervención, el personal militar destruyó varias bocaminas utilizadas para la explotación ilegal. Además, se decomisaron numerosos sacos con material mineralizado. Este recurso tendría un valor económico considerable, según reportes oficiales.
Por lo tanto, estas acciones buscan interrumpir la cadena de comercialización ilícita. También pretenden reducir el deterioro ambiental generado por la minería ilegal. En consecuencia, las autoridades reiteraron su compromiso de mantener controles permanentes en la zona.

Operativo en Napo y decomiso de material aurífero
En un segundo despliegue, el Ejército intervino en el sector Latas, ubicado en la parroquia Puerto Napo, cantón Tena. Esta operación tuvo como objetivo desarticular actividades ilegales en la región amazónica.
Durante el procedimiento, los militares identificaron maquinaria utilizada en la extracción ilícita. Entre los equipos incautados se encuentran clasificadoras tipo Z y un motor de succión. Además, se decomisaron 215,10 kilogramos de material aurífero.
Sin embargo, estas actividades continúan representando un desafío para las autoridades. La minería ilegal genera contaminación de ríos y afecta gravemente la biodiversidad. Asimismo, impacta negativamente en la seguridad de las comunidades locales.
Impacto ambiental y acciones coordinadas
Las intervenciones forman parte de una estrategia integral del Estado para combatir delitos ambientales. Además, buscan contener el impacto económico derivado de actividades ilícitas.
Por otro lado, el trabajo interinstitucional resulta clave para enfrentar estas amenazas. La cooperación entre Fuerzas Armadas y entidades de control permite ejecutar operativos más efectivos. En consecuencia, se fortalece la capacidad de respuesta del Estado frente a la minería ilegal.
Finalmente, el Ejército da duro golpe al reafirmar su compromiso con la protección de los recursos naturales. Estas acciones continuarán desarrollándose en distintas zonas del país. El objetivo es garantizar la sostenibilidad ambiental y la seguridad territorial.
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