- El Instituto de Economía de la USFQ advierte sobre una tormenta económica perfecta derivada del fenómeno de El Niño.
- Déficit estructural de generación eléctrica de 1.300 MW por sequía severa en la cuenca oriental y el Austro.
- Amenaza sobre 1,1 millones de hectáreas de cultivos y pérdidas estimadas en $684 millones solo en la cosecha de arroz.
- Sector cooperativo en riesgo con una brecha de provisiones de hasta $210 millones y morosidad al alza.
La economía ecuatoriana se aproxima a un escenario de severa vulnerabilidad estructural ante los embates combinados del fenómeno de El Niño. Según los hallazgos presentados en la edición número 124 de la revista Koyuntura, elaborada por el Instituto de Economía de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), el país no solo afronta la destrucción física de su infraestructura vial, sino una compleja tormenta macroeconómica caracterizada por apagones generalizados, encarecimiento de la canasta básica familiar y un shock financiero en el sector popular y solidario.
Xavier Rosero, presidente ejecutivo de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), advirtió que 2026 y los primeros meses de 2027 representarán el periodo más desafiante para el aparato productivo nacional. A diferencia de lo que tradicionalmente se concibe sobre las lluvias torrenciales en el litoral, el informe técnico de la USFQ subraya que el mayor peligro para el sistema eléctrico nacional radica en la severa sequía que afecta a la Amazonía y al Austro, donde se concentra el núcleo de la matriz hidroeléctrica del Ecuador.
El colapso hidroeléctrico y el déficit de potencia
De acuerdo con las estimaciones oficiales, actualmente 4.308,95 megavatios (MW) de generación hidroeléctrica se encuentran en nivel de riesgo crítico, lo que representa el 83% de la capacidad hidroeléctrica instalada repartida en 33 centrales de la vertiente oriental. Los informes del Operador Nacional de Electricidad (CENACE) alertan sobre un déficit de potencia estructural de al menos 1.300 MW.
En las horas de máxima demanda nocturna, la generación hidroeléctrica efectiva podría desplomarse desde los 3.900 MW hasta un promedio de apenas 2.400 MW. Mientras tanto, el consumo nacional no retrocede: el experto energético Gabriel Secaira puntualizó que la demanda máxima ha tocado picos históricos de 5.600 MW, una cota que en las proyecciones iniciales se esperaba alcanzar recién en 2027. La suspensión de transferencias energéticas desde Colombia desde septiembre pasado y la limitada oferta térmica nacional (1.000 MW) dejan un vacío que inevitablemente obligará a racionamientos programados.
Este panorama se agudiza al revisar la crítica crisis del embalse de Mazar y la generación hidroeléctrica, donde el descenso continuo de los caudales de los ríos Paute y Mazar reduce a mínimos históricos la reserva de agua para alimentar a las turbinas de las plantas de Paute-Molino y Sopladora.
Pérdidas agrícolas, inflación y escasez de alimentos
En el sector agropecuario, los análisis técnicos identifican 1,1 millones de hectáreas agrícolas altamente expuestas a eventos climáticos extremos: 494.274 hectáreas bajo riesgo inminente de anegamiento en la Costa y 606.584 hectáreas amenazadas por deslaves en la Sierra. Los rubros más afectados corresponden a productos clave para la seguridad alimentaria como el arroz, el maíz amarillo y el cacao de exportación.
El golpe sobre el arroz es especialmente alarmante: se proyectan mermas en cosechas por 785.357 toneladas métricas, equivalentes al 46% de la producción de todo el país. Esta pérdida generaría un agujero económico directo de 684 millones de dólares solo en este grano básico. Con apenas el 3% al 5% de los campesinos protegidos por seguros agrícolas vigentes, la contracción de la oferta impulsará el costo de los alimentos en los mercados mayoristas.
Bomba de tiempo crediticia en el sistema cooperativo
La parálisis productiva amenaza con detonar una crisis de morosidad en el sistema financiero no bancario. Investigaciones avaladas con estadísticas del Banco Central del Ecuador (BCE) revelan que, de presentarse un evento de El Niño con intensidad severa, las pérdidas acumuladas en la cartera crediticia podrían alcanzar hasta los 2.705 millones de dólares.
El exmiembro de la Junta de Regulación Monetaria, Iván Velástegui, denunció que durante los años posteriores a la pandemia se concedieron alivios financieros laxos sin abonos a capital ni provisiones suficientes, acumulando deudas que ahora son incobrables. La morosidad en el microcrédito ya alcanza el 6,29% a mediados de 2026. Entidades multilaterales como el Banco Mundial recomiendan a las autoridades ecuatorianas crear fondos de contingencia y fortalecer la supervisión de las cooperativas medianas y pequeñas, que presentan un déficit de provisiones estimado entre 89 y 210 millones de dólares para absorber la mora rural.
Analistas financieros concluyen que el impacto fiscal de estos desequilibrios obligará al Ejecutivo a reasignar partidas presupuestarias prioritarias para atender la emergencia social, reduciendo la inversión en obras públicas no indispensables y ralentizando las expectativas de crecimiento del Producto Interno Bruto para el próximo bienio.
