- Distribuidores de combustible convocan a un plantón el 6 de octubre en la Plaza Grande de Quito.
- El margen de comercialización del diésel lleva 23 años sin actualizarse: apenas USD 0,12 por galón.
- Camddepe pide elevarlo a USD 0,226 por galón, un incremento de USD 0,106.
- El precio del diésel al público subió USD 1,35 por galón desde septiembre de 2025.
La Cámara Nacional de Distribuidores de Derivados del Petróleo del Ecuador (Camddepe) convocó a un plantón pacífico para el 6 de octubre de 2026 en la Plaza Grande de Quito, en reclamo de un aumento en el margen de ganancia que reciben por la venta de diésel y gasolina, congelado desde hace 23 años pese al alza sostenida en los costos operativos del sector.
Un margen de 12 centavos que no alcanza
Actualmente, el margen de comercialización del diésel es de apenas USD 0,12 por galón, una cifra que debe repartirse entre distintos actores de la cadena de distribución, desde el transportista hasta el propietario de la estación de servicio. Camddepe solicita elevar ese margen a USD 0,226 por galón, es decir, un incremento de USD 0,106 adicionales, que el gremio propone aplicar de forma gradual, a razón de un centavo por galón cada mes hasta alcanzar la cifra objetivo.
«Ya no se puede asumir los costos actuales», resumió el gremio al justificar la medida de fuerza, en referencia al deterioro financiero que enfrentan cientos de estaciones de servicio en todo el país. El margen de las gasolinas, por su parte, ya fue actualizado a USD 0,19 por galón desde noviembre de 2025, lo que deja al diésel como el producto más rezagado dentro de la estructura de precios que rige la comercialización de combustibles en Ecuador.
«No podemos participar en licitaciones para los GAD»
Ivo Rosero, presidente de Camddepe, fue enfático al describir la situación del gremio: «no es posible que se trate de esta manera a un gremio tan importante, que es el que mueve al país», afirmó, y agregó que la falta de rentabilidad ya afecta la operación cotidiana de sus asociados: «lamentablemente, ya no podemos participar en licitaciones para abastecer a crédito a los GAD», advirtió, en referencia a los contratos con gobiernos autónomos descentralizados que antes representaban un ingreso estable para muchas estaciones de servicio del país.
El precio del diésel al consumidor final subió de forma acumulada USD 1,35 por galón desde septiembre de 2025, cuando se ubicaba en USD 1,80, hasta los USD 3,15 actuales, un incremento que el gremio atribuye en buena parte al impacto de la crisis en Medio Oriente sobre los precios internacionales del petróleo. El Estado, mientras tanto, mantuvo un subsidio que alcanzó cerca de USD 1.000 millones hasta julio de este año, un monto que, según los distribuidores, no compensa el deterioro de su propio margen de ganancia dentro de esa cadena de precios.
El impacto llega hasta las estaciones más pequeñas
Larysa Gaponchuk, gerente de una estación de servicio en Archidona, provincia de Napo, es uno de los rostros que representa el reclamo del gremio a nivel nacional: estaciones ubicadas fuera de las grandes ciudades enfrentan costos logísticos más altos para el transporte de combustible, lo que agrava todavía más el efecto de un margen que no se ha movido en más de dos décadas frente a la inflación acumulada de ese periodo.
El plantón del 6 de octubre se suma a un calendario de tensiones económicas que el Gobierno deberá gestionar en las próximas semanas, en momentos en que ya enfrenta presión por otras alzas de precios relacionadas con combustibles, como el reciente incremento del subsidio al diésel a USD 1,22 por galón. Camddepe advirtió que, de no obtener una respuesta favorable antes de la fecha convocada, evaluará medidas de presión adicionales que podrían extenderse a otras provincias del país.
El Ministerio de Energía y Minas no ha fijado todavía una fecha de reunión formal con los representantes del gremio, aunque fuentes cercanas a las negociaciones señalan que el Gobierno busca evitar un desabastecimiento de combustible que afecte al transporte público y de carga en las semanas previas al plantón. Un eventual acuerdo dependerá de que el Ejecutivo encuentre espacio fiscal para absorber parte del ajuste sin trasladarlo por completo al precio final que paga el consumidor en cada surtidor del país.




