✨ EN VIVO ☁️ 24°C Quito, EC
⛽ PRECIOS Extra/Eco: $3.242 Súper: $4.74 Diésel: $3.181
🚗 MOVILIDAD Pico y Placa hoy en Quito restringe a: -
✨ EN VIVO ☁️ 24°C Quito, EC
⛽ PRECIOS Extra/Eco: $3.242 Súper: $4.74 Diésel: $3.181
🚗 MOVILIDAD Pico y Placa hoy en Quito restringe a: -

Hallan en Teruel el primer Diplodocus confirmado fuera de América

Reconstrucción de un Diplodocus, dinosaurio saurópodo del Jurásico

Actualizada:

  • Paleontólogos confirmaron el primer fósil de Diplodocus hallado fuera de Norteamérica, en Teruel, España.
  • Se recuperaron 14 vértebras de la cola y varios chevrones en el yacimiento de La Tejería.
  • El animal vivió hace unos 150 millones de años, durante el Jurásico Superior, y medía cerca de 25 metros.
  • El hallazgo sugiere que estos dinosaurios cruzaron entre continentes por puentes terrestres temporales.

Durante décadas, la comunidad científica asumió que el género Diplodocus —uno de los dinosaurios saurópodos más reconocibles, con su cuello y cola extremadamente largos— había existido exclusivamente en el territorio que hoy ocupa Norteamérica. Un nuevo hallazgo en España obliga a revisar esa certeza: paleontólogos confirmaron la presencia de un ejemplar de Diplodocus en el yacimiento de La Tejería, en el municipio de El Castellar, provincia de Teruel.

Qué se encontró exactamente en Teruel

El material recuperado consiste en 14 vértebras de la cola y varios chevrones (huesos con forma de “V” invertida que se ubican debajo de las vértebras caudales y protegen los vasos sanguíneos del animal). A partir de ese conjunto óseo, el equipo de investigación pudo establecer que el ejemplar medía aproximadamente 25 metros de longitud, una cifra consistente con los especímenes de Diplodocus documentados en Estados Unidos.

La identificación no se basó en un parecido superficial entre huesos, sino en un proceso de comparación anatómica detallada y análisis filogenético —el estudio de las relaciones evolutivas entre especies a partir de sus características físicas compartidas—. Los investigadores documentaron rasgos muy específicos en las vértebras, entre ellos cavidades neumáticas grandes (espacios internos rellenos de aire que aligeraban el esqueleto del animal) y una morfología vertebral que coincide con la de otros ejemplares de Diplodocus ya catalogados, y no con la de géneros similares como Barosaurus o Supersaurus, con los que podría confundirse a primera vista.

Cómo cruzó un dinosaurio de 25 metros entre continentes

El hallazgo, publicado en el Journal of Vertebrate Paleontology, plantea una pregunta que va más allá de la simple identificación de una especie: cómo llegó un animal terrestre de semejante tamaño desde Norteamérica hasta lo que hoy es la península ibérica. La hipótesis que manejan los investigadores apunta a la existencia de puentes terrestres temporales o a una reducción significativa de las barreras marinas entre ambos territorios durante el Jurásico Superior, hace unos 150 millones de años, cuando la configuración de los continentes era muy distinta a la actual.

En esa época, buena parte de lo que hoy es Europa se encontraba fragmentada en un archipiélago de islas más pequeñas, separadas por mares poco profundos que habrían podido estrecharse lo suficiente en determinados periodos como para permitir el paso de grandes herbívoros entre masas de tierra. El descubrimiento de un Diplodocus en Teruel aporta la primera evidencia física concreta de que esa dispersión intercontinental sí ocurrió, al menos para este género en particular.

Un yacimiento que sigue dando sorpresas

El yacimiento de La Tejería, en Teruel, se suma así a la lista de sitios españoles que han aportado hallazgos relevantes para la paleontología mundial de dinosaurios saurópodos, una región que en los últimos años se ha consolidado como una referencia europea para el estudio de estos gigantes del Jurásico. Los investigadores no descartan que futuras campañas de excavación en la misma zona permitan recuperar más restos del mismo ejemplar u otros individuos de la especie, lo que ayudaría a precisar con mayor exactitud su anatomía completa y su papel dentro de los ecosistemas jurásicos europeos.

Por ahora, el hallazgo obliga a actualizar los mapas de distribución geográfica del género Diplodocus en los libros de texto y las bases de datos paleontológicas, que durante más de un siglo lo situaron como un habitante exclusivo del continente americano. Otros hallazgos recientes en el terreno de la geopolítica y la ciencia internacional se pueden revisar en esta cobertura sobre la actualidad internacional.

ÚLTIMAS NOTICIAS

Scroll to Top
Visita nuestra Red de Medios Aliados: Ecuador Noticias 360  |  Mundo Tuerca