- Jonathan Hunter Kramer, de 21 años, fue detenido en Pensilvania por planificar un atentado terrorista inspirado en el Estado Islámico.
- Las autoridades hallaron un rifle semiautomático, más de 150 balas y 30 cuchillos en la casa de sus padres.
- Kramer había estado bajo investigación del FBI desde 2023 y pasó casi tres años en un centro de detención juvenil.
- Documentos hallados detallaban posibles objetivos como boleras, teatros, conciertos y escuelas.
Las autoridades de Estados Unidos detuvieron a Jonathan Hunter Kramer, de 21 años y originario de Pensilvania, acusado de planificar un atentado terrorista inspirado en el Estado Islámico (ISIS) con blancos ya identificados.
Kramer, que usaba el alias en línea «Hamza Al Rashid», fue arrestado el domingo 14 de septiembre en un hotel Red Roof Inn del municipio de Cranberry, Pensilvania, y comparecerá ante un tribunal federal por el cargo de recibir un arma de fuego con la intención de cometer un acto de terrorismo.
Un arsenal hallado en la casa de sus padres
Durante el operativo, los investigadores hallaron en la vivienda de los padres de Kramer un arsenal completo de armas y elementos de planificación:
| Elemento hallado | Cantidad / detalle |
|---|---|
| Rifle semiautomático Panther Arms | 1 unidad |
| Balas | Más de 150 |
| Cargadores | 2 |
| Bípode y mira telescópica | 1 de cada uno |
| Gas pimienta | 1 unidad |
| Teléfonos celulares | 2 |
| Cuchillos | 30 |
Documentos incautados durante la investigación detallaban estrategias de ataque contra distintos tipos de blancos civiles: boleras, teatros, salas de conciertos, edificios de apartamentos y escuelas, según confirmaron el director del FBI, Kash Patel, y el fiscal general Todd Blanche.
Una radicalización que comenzó en la adolescencia
El FBI había iniciado una investigación sobre Kramer en 2023, después de hallar una grabación en la que expresaba lealtad al Estado Islámico. Ese hallazgo derivó en su ingreso a un centro de detención juvenil entre abril de 2023 y marzo de 2026, un periodo de casi tres años bajo custodia por su vinculación con contenido y redes yihadistas.
Tras su liberación en marzo de este año, Kramer retomó contacto con redes de contenido extremista a través de Telegram, según las autoridades. El 26 de mayo, escribió en uno de sus canales: «Pronto podría llevar a cabo una operación contra los kuffar», una expresión despectiva usada por grupos yihadistas para referirse a personas no musulmanas.
Una alerta que llegó de un conocido
La investigación que derivó en su arresto se activó después de que un conocido de Kramer alertara a las autoridades sobre paquetes sospechosos y la reanudación de sus contactos en línea con contenido radical, tras notar cambios preocupantes en su comportamiento desde su salida del centro de detención juvenil.
El caso reabre el debate en Estados Unidos sobre el seguimiento posterior a la liberación de menores investigados por vínculos con el terrorismo, particularmente cuando la evidencia inicial no deriva en cargos penales firmes que permitan una supervisión más prolongada. Especialistas en radicalización consultados sobre casos similares coinciden en que el periodo posterior a la liberación es, con frecuencia, el momento de mayor riesgo de reincidencia violenta.
Un patrón que preocupa a las autoridades federales
El FBI ha señalado en los últimos años un repunte de casos de radicalización autodidacta a través de plataformas cifradas como Telegram, donde jóvenes con acceso a propaganda extremista desarrollan planes de ataque sin necesidad de contacto directo con células organizadas del Estado Islámico.
El caso de Kramer se suma a una serie de operativos federales recientes contra presuntos atacantes solitarios radicalizados en línea, en un contexto en el que el FBI también detuvo este año a una mujer señalada por un complot con explosivos cerca del Capitolio, en Nueva York, lo que refleja la magnitud del desafío que enfrentan las agencias de seguridad para anticipar este tipo de amenazas.




