La crisis de tuberculosis en penitenciaría provocó el traslado de 496 privados de libertad a la Cárcel Regional de Guayaquil. La medida se ejecutó como parte de acciones emergentes ante el brote sanitario. Además, responde al seguimiento de una sentencia de garantías jurisdiccionales y medidas cautelares internacionales.
El traslado ocurrió antes de la primera visita in situ de una comisión interinstitucional. La diligencia fue liderada por la Defensoría del Pueblo del Ecuador. También participó el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos. La inspección confirmó la gravedad estructural del problema en la Penitenciaría del Litoral.
Verificación de condiciones y hallazgos críticos
La crisis de tuberculosis en penitenciaría evidenció un escenario humanitario alarmante. Los pabellones 5 y 7 fueron identificados como focos del brote. Según la comisión, existe hacinamiento extremo y deficiencia alimentaria.
El pabellón 5 quedó vacío tras el traslado. Allí permanecían internos con tuberculosis, desnutrición y complicaciones severas. Sin embargo, durante el procedimiento se halló un cuerpo sin vida. Además, dos ambulancias trasladaron pacientes críticos.
Organizaciones de derechos humanos alertaron que los fallecimientos continúan. Según la CDH, en 2025 se registraron alrededor de 600 muertes vinculadas a tuberculosis y desnutrición. Por lo tanto, la crisis de tuberculosis persiste como fenómeno sistemático.

Hacinamiento y precariedad sanitaria
En el pabellón 7, la comisión constató celdas con hasta 13 personas. Estos espacios fueron diseñados para cuatro internos. En consecuencia, la sobrepoblación agrava la transmisión de enfermedades infecciosas.
Además, se verificó atención médica insuficiente y condiciones antihigiénicas. La alimentación presenta irregularidades logísticas y porciones incompletas. Durante la visita, se distribuyó calamar, algo inusual en el penal. Sin embargo, varios internos no recibieron ración completa.
Familiares denunciaron retrasos en la entrega de alimentos y medicinas. También reportaron traslados previos de personas en estado crítico. Según indicaron, estos movimientos coincidieron con la visita oficial.
Respuesta institucional bajo supervisión
La crisis de tuberculosis en penitenciaría generó reacciones institucionales inmediatas. Se incrementaron brigadas médicas y ambulancias. Además, se activó un policlínico que antes permanecía inoperante.
El delegado de la Defensoría en Guayas anunció visitas sorpresivas. Asimismo, solicitó diagnósticos integrales sobre salud, seguridad y alimentación. La mesa interinstitucional elaborará informes públicos y realizará nuevas inspecciones.
Por lo tanto, aunque existen avances puntuales, la emergencia continúa. La crisis de tuberculosis en penitenciaría exige medidas estructurales sostenidas. Las familias insisten en que el derecho a la vida debe garantizarse dentro del sistema penitenciario.
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