- Una consultoría técnica del BID determinará la tarifa social del agua potable para comunidades rurales del plan Triple A.
- El megaproyecto hídrico beneficiará a miles de familias de las parroquias rurales del cantón Portoviejo, en Manabí.
- El estudio garantizará la sostenibilidad operativa de las plantas de tratamiento sin vulnerar la economía campesina.
- Las obras de redes de distribución y conexiones domiciliarias avanzan conforme al cronograma de financiamiento externo.
El histórico proyecto de abastecimiento hídrico para la provincia de Manabí avanza hacia su fase de definición tarifaria y sostenibilidad operativa. La Alcaldía de Portoviejo confirmó este lunes 21 de septiembre de 2026 que una consultoría técnica especializada, financiada y supervisada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), será la encargada de establecer el costo del agua en el plan Triple A para las comunidades y recintos de las parroquias rurales del cantón.
El estudio económico-social busca diseñar una estructura tarifaria equitativa que garantice el mantenimiento preventivo de las plantas potabilizadoras y estaciones de bombeo, evitando esquemas deficitarios pero protegiendo la capacidad de pago de los pequeños productores agrícolas y familias campesinas.
Cobertura universal y cierre de brechas de saneamiento
El Plan Triple A (Agua, Alcantarillado y Ambiente) constituye la mayor inversión en infraestructura hidrosanitaria en la historia reciente de Portoviejo, con un presupuesto que supera los 130 millones de dólares financiados de forma conjunta por el BID y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF). Su implementación permitirá dotar de agua potable continua y segura a más de 100.000 habitantes que históricamente dependían de camiones tanqueros con altos costos y deficiente calidad microbiológica.
Las consultoras del organismo multilateral recopilarán datos socioeconómicos en territorio para determinar subsidios cruzados y rangos de consumo básico vital, asegurando que ninguna familia quede excluida del servicio por razones de ingreso económico.
El proyecto incluye la instalación de más de 450 kilómetros de tuberías de polietileno de alta densidad, microcuencas de captación protegidas y sistemas modernos de micromedición digital para evitar fugas y garantizar un cobro justo basado en el consumo real de cada abonado.
El desarrollo de obras básicas de saneamiento rural complementa las prioridades de inversión comunitaria en el país, como las analizadas en proyectos sociales vinculados a la atención de servicios públicos para el bienestar ciudadano.
Asimismo, los técnicos del consorcio ejecutor coordinarán con el Ministerio del Ambiente y Agua la delimitación de franjas de protección ecológica alrededor de las tomas de captación en los ríos Portoviejo y Chico, previniendo la contaminación por vertidos agrícolas o actividades de deforestación en las cabeceras de cuenca.
Participación de juntas de agua y fiscalización comunitaria
Los directivos de las juntas administradoras de agua potable de las parroquias rurales participarán en mesas técnicas de socialización previas a la aprobación de las ordenanzas tarifarias correspondientes. Las autoridades municipales reiteraron que el objetivo del plan no persigue fines de lucro, sino la dignificación de la vida rural y la erradicación de enfermedades gastrointestinales infantiles en Manabí.
Dirigentes comunitarios de parroquias como Calderón, Alhajuela y San Plácido destacaron que la llegada de agua tratada transformará la economía local, facilitando el procesamiento agroindustrial de cacao y café con estándares higiénicos exigidos por los mercados nacionales.




