Entomólogos describieron el género 'Swiftiephylus' y cuatro nuevas especies de insectos en homenaje a Taylor Swift tras pasar décadas en museos sin clasificar.
Puntos Clave
- Científicos de la Universidad de California en Riverside describieron el nuevo género de insectos ‘Swiftiephylus’ en tributo a Taylor Swift.
- El estudio identificó cuatro nuevas especies fitófagas asociadas a casuarinas australianas que permanecían sin clasificar en museos desde hace décadas.
- Las especies recibieron nombres basados en la artista: Swiftiephylus taylorae, amator, intrepidus y poetorum.
- La coloración amarillo claro con toques rojizos de los insectos evoca el icónico estilo visual de cabello rubio y labios carmesí de la cantante.
La influencia cultural de la superestrella estadounidense Taylor Swift ha trascendido las listas de éxitos musicales para quedar inmortalizada en los anales de la ciencia biológica. Una investigación publicada en la prestigiosa revista Insect Systematics and Evolution dio a conocer la descripción formal de un nuevo género taxonómico de chinches verdaderas bautizado formalmente como Swiftiephylus.
Décadas de misterio en gavetas de museos
El trabajo científico, firmado por Sarah Schroeder y Christiane Weirauch del Departamento de Entomología de la Universidad de California en Riverside, se basó en el minucioso análisis de cientos de especímenes recolectados entre 1995 y 2004 en Australia por el Museo Americano de Historia Natural. Durante más de veinte años, estos ejemplares habían permanecido archivados sin una clasificación formal.
Al someter los ejemplares a técnicas avanzadas de morfología comparada y análisis filogenético, los investigadores descubrieron que se trataba de doce especies nunca antes documentadas, pertenecientes a la familia Miridae, el grupo más diverso de chinches fitófagas del planeta.
Nombres inspirados en eras musicales
Dentro del género Swiftiephylus, cuatro especies fueron designadas con nombres que homenajean de manera explícita la discografía y lírica de la cantautora: Swiftiephylus taylorae, Swiftiephylus amator (en alusión al álbum Lover), Swiftiephylus intrepidus (referente a Fearless) y Swiftiephylus poetorum (evocando su producción The Tortured Poets Department).
Sarah Schroeder, autora principal del estudio y seguidora confesa de la artista, explicó la razón estética detrás de la dedicatoria: «El look icónico de Taylor Swift es su cabello rubio y sus labios rojos. Estos insectos presentan un cuerpo amarillo pálido con marcas rojizas que utilizan para camuflarse en las flores de los árboles de casuarina donde habitan».
La taxonomía al servicio de la conservación
Más allá de la simpática referencia a la cultura pop, las científicas enfatizaron que el bautizo de especies con nombres de celebridades cumple una función divulgativa fundamental: acercar al público general la necesidad imperiosa de preservar la biodiversidad.
«La taxonomía es la piedra angular de la conservación. Si no describimos las especies existentes en nuestros ecosistemas, no sabemos que existen y resulta imposible implementar medidas para protegerlas de la extinción», concluyó Schroeder.
Fuente original: Infobae








