La felicidad y su esencia
Cuando despertamos a otro nivel de conciencia, comprendemos que la verdadera felicidad no proviene de fama, títulos ni honores. La felicidad surge de pequeños y grandes momentos de alegría, satisfacción plena y gozo profundo en silencio, conectados con el Todo, Dios y la Creación. Además, implica la unidad de los humanos entre sí. El un solo latido de amor nos conecta con los demás y nos recuerda que no estamos aislados, sino insertos en una conciencia colectiva.
Qué significa estar en unidad
La unidad es mantenernos solidarios y unidos con otros grupos humanos. También representa la homogeneidad o identidad compartida de los componentes de un conjunto. En este sentido, el un solo latido de amor nos conecta, reforzando vínculos, empatía y responsabilidad cívica. Estar en unidad permite enfrentar desafíos colectivos, defender derechos y generar cambios positivos en nuestra sociedad y medio ambiente.
La conciencia como guía
La conciencia se define como el conocimiento responsable y personal de una situación o deber. En la actualidad, se observa una dualidad: mientras algunos dañan animales o el entorno natural, otros promueven su cuidado. Asimismo, mientras ciertos individuos atentan contra su salud física y emocional, otros buscan bienestar personal y profesional. El un solo latido de amor nos conecta y nos recuerda que nuestras acciones impactan al todo, generando una inercia colectiva que nos puede impulsar hacia un futuro más significativo.
Conexión con el todo
No podemos desconectarnos unos de otros. Somos hojas de un mismo árbol, mariposas que comparten néctar, grillos en la noche, estrellas y el sol. El un solo latido de amor nos conecta, recordándonos que formamos parte de un todo, producto de la historia y de la vida compartida.
Fuente: la nación
Le puede interesar: Más de 1100 personas privadas de la libertad ejercieron su derecho al voto


