La consultora estratégica McKinsey & Company presentó su informe global sobre el estado de la inteligencia artificial en 2026, señalando que la adopción corporativa se concentra principalmente en herramientas de productividad individual.
El estudio revela que, si bien el 65 % de las organizaciones consultadas utiliza soluciones de inteligencia artificial generativa de forma habitual, solo un tercio ha logrado integrar la tecnología en flujos operativos centrales con impacto medible en su margen operativo o EBIT. Las áreas con mayor madurez de implementación corresponden a marketing digital, atención al cliente y soporte de desarrollo de software.
El informe concluye que los mayores desafíos para rentabilizar estas inversiones radican en la gobernanza de datos internos, la capacitación continua del personal y la reestructuración de procesos de toma de decisiones en mandos medios.
